El plan de Paolo Ardoino para facilitar operaciones de activos durante las 24 horas del día todavía depende de que compradores autorizados aporten la financiación necesaria para acelerar la liquidación. El acuerdo de Hadron con RedStone contempla ese mecanismo, mientras que las salidas voluntarias de los tenedores casi inmediatas siguen siendo un objetivo pendiente.
La financiación condiciona la liquidación rápida
La alianza entre Hadron y RedStone está diseñada para respaldar una liquidación rápida, pero su funcionamiento se apoya en compradores previamente aprobados. Son estos participantes los que deben proporcionar los fondos que permitan cerrar las operaciones con mayor velocidad.
El matiz es relevante: la capacidad de ejecutar una liquidación rápida no se presenta como un proceso completamente automático o disponible sin condiciones. Está vinculada a la existencia de compradores autorizados con liquidez suficiente para financiar cada operación.
Las salidas inmediatas aún forman parte de la hoja de ruta
El proyecto también contempla que los tenedores puedan salir de sus posiciones de forma voluntaria y casi instantánea. Sin embargo, esa posibilidad todavía aparece como un elemento previsto para el futuro, no como una función ya plenamente operativa.
Por ahora, la propuesta combina dos piezas: un acuerdo orientado a acelerar la liquidación mediante compradores aprobados y una meta posterior de facilitar salidas prácticamente inmediatas para los titulares. El desarrollo del modelo dependerá, por tanto, tanto de la financiación disponible como de la implementación de esa segunda vía.












