El S&P 500 cae más de un 3,30% y se aproxima al soporte situado en torno a los 7.300 puntos, en una jornada de fuertes ventas en los mercados estadounidenses. El retroceso llega después de las subidas registradas el día anterior y vuelve a poner sobre la mesa el temor a un deterioro mayor de la bolsa, aunque el análisis técnico apunta por ahora a una posible reacción desde los niveles actuales.
El S&P 500 se acerca a una zona de soporte
El selectivo, considerado una de las principales referencias de la bolsa mundial y representativo de aproximadamente el 80% del mercado bursátil estadounidense, registra una de sus mayores caídas diarias en mucho tiempo. La bajada lo acerca a una zona de soporte relevante, situada alrededor de los 7.300 puntos.
Erik Juffermans, analista técnico de Newsbit, centra la atención en el gráfico semanal para valorar si el movimiento puede desembocar en un mercado bajista. En ese marco temporal destaca la formación de una pronunciada vela bajista, que refleja la intensidad de las ventas acumuladas durante la semana.
El descenso también aproxima al índice a una línea de tendencia alcista que ha sostenido las subidas desde el año pasado. Según Juffermans, esa referencia podría favorecer un rebote. La cuestión clave será si una eventual recuperación basta para preservar la tendencia positiva o si, por el contrario, el S&P 500 termina perdiendo ese soporte dinámico.
En un escenario bajista, la ruptura de la línea de tendencia abriría la posibilidad de una caída hacia los 6.350 puntos. Ese movimiento, de producirse, supondría la entrada del índice en un mercado bajista. La fuente presenta este nivel como un escenario condicionado a la pérdida del soporte, no como una previsión confirmada.
El Nasdaq 100 acumula cuatro semanas de descensos
La presión vendedora también alcanza al Nasdaq 100, índice que reúne a las 100 mayores compañías tecnológicas y que sirve como referencia para el comportamiento del sector. El indicador encadena cuatro semanas consecutivas de caídas y ha regresado a una línea de soporte ascendente considerada clave.
El Nasdaq 100 acumula un descenso del 14% desde su máximo. La incertidumbre se ha visto reforzada por la victoria demócrata en las elecciones y sus posibles implicaciones sobre la construcción de nuevos centros de datos destinados a la inteligencia artificial.
Si el índice consigue mantenerse sobre el soporte durante el resto de la semana, el análisis contempla la posibilidad de una recuperación posterior. El mismo razonamiento se aplica al S&P 500: ambos selectivos han vuelto a zonas técnicas relevantes y, mientras no se produzcan nuevas caídas, el escenario planteado es el de un rebote.
El empleo puede influir en las expectativas sobre la Fed
La evolución de los índices no dependerá únicamente de los gráficos. El contexto macroeconómico y político también puede alterar el comportamiento de los mercados. Entre los próximos factores de atención figura el informe de empleo que se publicará mañana.
Sus datos podrían modificar de forma significativa las expectativas sobre los tipos de interés de la Reserva Federal. Por ese motivo, aunque los soportes técnicos ofrecen una posible zona de estabilización, la dirección que adopten las bolsas seguirá condicionada por la respuesta de los inversores a las nuevas referencias económicas y políticas.










