La preocupación por el volumen de capital que las grandes tecnológicas están destinando a la inteligencia artificial ha golpeado a las bolsas de Estados Unidos y Asia. Los inversores empiezan a exigir pruebas de que ese gasto puede transformarse en beneficios y flujo de caja, una presión que ha castigado especialmente a fabricantes de chips y compañías con planes de inversión más agresivos.
Seúl concentra el mayor castigo entre los mercados asiáticos
El Kospi surcoreano cerró con una caída del 3,48%, lastrado por Samsung Electronics y SK Hynix. Ambas compañías fabrican chips de memoria utilizados en los centros de datos que sostienen buena parte del desarrollo de la IA, por lo que su cotización se ha vuelto especialmente sensible a cualquier duda sobre el ritmo de inversión del sector.
En Tokio, el Nikkei retrocedió un 2,4%. Advantest, Lasertec y Kioxia sufrieron fuertes descensos, al igual que SoftBank, uno de los grupos con exposición inversora a la inteligencia artificial. Hong Kong se desmarcó de la tendencia: el Hang Seng avanzó un 1,8%, mientras que la Bolsa de Shanghái cedió un 0,4%.
El movimiento prolonga la debilidad iniciada en Wall Street. El Nasdaq cayó un 1,4% después de que Alphabet, la matriz de Google, se desplomara un 12,6% el jueves. Tras el cierre del mercado estadounidense, los resultados de Amazon e Intel volvieron a poner el foco en la relación entre el crecimiento del negocio de IA y el coste de financiarlo.
Amazon evidencia el problema del flujo de caja
Amazon Web Services, la división de servicios en la nube de Amazon, aumentó sus ingresos un 39%. Sin embargo, la reacción del mercado fue negativa: el valor llegó a perder cerca de un 12% y en estos momentos cotiza un 7% por debajo del cierre anterior. El motivo señalado por los inversores es el flujo de caja libre, es decir, el dinero disponible después de cubrir las inversiones.
En los últimos doce meses, Amazon registró un flujo de caja libre negativo de 42.400 millones de dólares. Además, la compañía prevé invertir aproximadamente 220.000 millones de dólares este año, lo que equivale a más de 600 millones de dólares diarios. El crecimiento de AWS no basta, por ahora, para disipar las dudas sobre el esfuerzo financiero necesario para ampliar la infraestructura vinculada a la IA.
Intel recibió un castigo todavía mayor en las operaciones posteriores al cierre, con una caída del 23%. En contraste, las acciones de Microsoft subieron más de un 3% tras sus resultados. La diferencia que destaca el mercado es que Microsoft está financiando sus planes de inteligencia artificial con los ingresos que genera, en lugar de depender de un desembolso que presione de forma tan intensa sus cuentas.
El temor ya no se limita al potencial de la tecnología
Las dudas no se centran en la demanda potencial de la IA, sino en si las inversiones multimillonarias del sector ofrecerán una rentabilidad suficiente. Este debate ya había aparecido en febrero y julio, pero la respuesta del mercado parece haber cambiado. Antes del verano, las caídas atraían rápidamente a los compradores; ahora, los inversores prefieren mantenerse al margen.
El Nasdaq 100 cotiza más de un 8% por debajo del máximo histórico alcanzado a principios de mes. Aunque el S&P 500 se encuentra a menos de un 2% de su récord, más del 60% de sus componentes están en territorio de mercado bajista, al situarse al menos un 20% por debajo de sus máximos históricos.
La tensión bursátil coincide con un entorno macroeconómico menos favorable. El petróleo alcanzó su nivel más alto desde el estallido de la guerra de Irán y la rentabilidad de los bonos continúa en niveles históricamente elevados. Además, Kevin Warsh, presidente de la Reserva Federal estadounidense, mantiene el objetivo de llevar la inflación al 2%. Las elecciones legislativas de mitad de mandato del martes 3 de noviembre añaden otro foco de incertidumbre. Según el comportamiento histórico citado en la fuente, el S&P 500 ha registrado desde 1957 una caída media del 18% desde sus máximos en los años de estos comicios, generalmente durante el tercer o cuarto trimestre.










