ETH retrocedió un 2,53% el 17 de octubre, hasta los 2.377,85 dólares, en una sesión marcada por un volumen de negociación diario muy inferior a su promedio mensual. El movimiento mantiene el sesgo técnico inmediato del ether en terreno bajista, aunque el precio todavía se encuentra por encima de sus medias móviles de 90 y 200 días.
Los retiros de ETF añaden presión al precio
Entre los factores que aparecen vinculados a la caída figuran los retiros de los fondos cotizados en bolsa (ETF) relacionados con ether. La información disponible los presenta como un posible catalizador de la presión vendedora, no como una causa confirmada y exclusiva del descenso.
También pesan las inquietudes en torno a eventuales liquidaciones. En un mercado con menor actividad que la media mensual, este tipo de preocupación puede contribuir a reforzar el tono débil de la cotización, aunque la fuente no detalla el volumen de liquidaciones ni identifica posiciones concretas afectadas.
El análisis técnico mantiene una lectura mixta
La caída deja una señal inmediata desfavorable para ETH. El sesgo de corto plazo continúa siendo bajista, según las señales técnicas recogidas en el análisis. Sin embargo, la criptomoneda no ha perdido la referencia de sus medias móviles de 90 y 200 días: el precio permanece por encima de ambas.
Esta combinación dibuja un escenario técnico dividido. Por un lado, la evolución más reciente refleja presión sobre el activo. Por otro, la distancia respecto a esas medias de mayor plazo indica que el retroceso todavía no se ha traducido, con los datos disponibles, en una ruptura de esas referencias.
El volumen aporta una señal adicional de cautela. La negociación diaria se situó muy por debajo de su promedio mensual, lo que apunta a una participación más reducida durante la sesión del 17 de octubre. La fuente no precisa si este menor volumen responde a una menor demanda, a una menor oferta o a ambos factores.
Así, ETH encara la jornada posterior a la caída con tres elementos relevantes: un precio de 2.377,85 dólares, un sesgo técnico inmediato bajista y la presión asociada a los retiros de ETF y a las preocupaciones por liquidaciones. Al mismo tiempo, el activo conserva una posición superior a sus medias móviles de 90 y 200 días, una referencia que modera la lectura negativa en horizontes más amplios.












