El Brent podría subir hasta los 120 dólares por barril si se intensifican los ataques contra buques y aumentan las interrupciones del transporte marítimo en Oriente Medio, según Goldman Sachs. El crudo de referencia europeo cotiza actualmente en torno a los 97 dólares, su nivel más alto desde julio.
El banco de inversión plantea, no obstante, un escenario en ambas direcciones. Si la navegación y las exportaciones de la región recuperan la normalidad, el Brent podría retroceder hacia los 80 dólares por barril. La evolución del mercado dependerá, en buena medida, de lo que ocurra con el tráfico marítimo en una zona clave para el suministro mundial de petróleo.
El estrecho de Ormuz concentra el riesgo para el crudo
Daan Struyven, responsable de investigación de materias primas de Goldman Sachs, afirmó en Bloomberg TV que el riesgo de nuevas alteraciones en el transporte marítimo de Oriente Medio ha aumentado de forma clara en los últimos días. A su juicio, los acontecimientos recientes apuntan a una posibilidad significativa de que las interrupciones se amplíen y sean más intensas.
El foco está puesto en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el comercio global de petróleo. Según la información difundida por Goldman Sachs, Estados Unidos ha atacado en los últimos días a petroleros iraníes, mientras Irán ha establecido una nueva zona prohibida en las inmediaciones del estrecho. Paralelamente, buques de la Marina estadounidense bloquean puertos iraníes y escoltan a barcos de otros países productores de petróleo fuera de la zona.
En este contexto, Goldman Sachs calcula que un deterioro adicional de las condiciones de navegación podría llevar el Brent hasta los 120 dólares. Frente a los aproximadamente 97 dólares actuales, ese nivel supondría una subida superior al 20%, aunque se trata de una previsión vinculada a un escenario de mayores perturbaciones en la oferta.
La entidad también contempla la posibilidad contraria. Si las tensiones disminuyen y las exportaciones de Oriente Medio vuelven a normalizarse, su estimación apunta a un Brent cercano a los 80 dólares por barril.
El gas y el diésel afrontan una presión mayor
El impacto de la crisis no se limita al petróleo. El gas natural y los productos refinados, entre ellos el diésel, también han registrado fuertes aumentos. El precio del diésel, según la fuente, se ha más que duplicado este año, mientras que Goldman Sachs considera que las alteraciones en estos mercados son mayores que las observadas en el crudo.
Por ese motivo, Struyven señaló que el gas natural y los productos refinados podrían reaccionar con más intensidad si se agravan las tensiones en Oriente Medio. “Aunque consideramos posible una subida significativa del precio del petróleo, recomendamos a los inversores cubrir los riesgos geopolíticos a través de los mercados globales de gas natural y de productos refinados del petróleo”, afirmó.
El analista añadió que las perturbaciones de la oferta son mayores en esos mercados que en el del crudo. La previsión de Goldman Sachs es, por tanto, que un empeoramiento del conflicto podría trasladarse con más fuerza a los precios del gas y del diésel que a los del petróleo.
China puede limitar parte de la subida del petróleo
El banco identifica además un factor que podría contener el avance del crudo: la demanda china. Si los precios permanecen elevados, se espera que China reduzca sus importaciones de petróleo. Esa menor demanda actuaría como freno parcial a la presión alcista.
Goldman Sachs considera que ese efecto amortiguador es mucho menos relevante en el gas natural y en los productos refinados. Por ello, aunque el Brent podría alcanzar los 120 dólares si se agravan las interrupciones marítimas, la entidad ve una respuesta potencialmente más intensa en esos otros mercados energéticos.











