Un ingeniero de Coinbase conectó un cerebro simulado de una mosca de la fruta a una cuenta de trading de Bitcoin, en una prueba que vincula un modelo biológico artificial con operaciones en el mercado de criptomonedas.
Una conexión entre simulación y trading
El sistema emplea una representación simulada del cerebro de este insecto y la enlaza con una cuenta dedicada a la negociación de Bitcoin. La información disponible no precisa cómo se transmiten las señales ni qué función concreta desempeña el cerebro virtual dentro del proceso de trading.
El dato sitúa el experimento en la intersección entre la computación inspirada en sistemas biológicos y los mercados digitales. Sin embargo, no se han difundido detalles sobre las operaciones realizadas, el periodo de prueba o los resultados obtenidos.
Sin datos sobre el rendimiento
Tampoco consta si la cuenta llegó a ejecutar compras o ventas, qué estrategia seguía el modelo simulado o si la conexión tenía un objetivo experimental distinto. Por ahora, lo verificable es únicamente el vínculo establecido entre el cerebro virtual de una mosca de la fruta y una cuenta de trading de Bitcoin por parte del ingeniero de Coinbase.












