Japón estudia eliminar a partir del 1 de abril de 2027 una parte de las obligaciones de información fiscal aplicables a determinadas stablecoins. La propuesta de la Agencia de Servicios Financieros de Japón (FSA) se dirige a las monedas digitales cuyas reservas están separadas y administradas mediante un fideicomiso, una estructura diseñada para mantener activos suficientes como respaldo de los tokens emitidos.
El cambio todavía no es definitivo. El Parlamento japonés debe aprobar los planes antes de que puedan entrar en vigor, coincidiendo con el inicio del nuevo ejercicio fiscal del país. La reforma no plantea una exención fiscal general para las stablecoins, sino la supresión de determinados requisitos de comunicación de datos con fines tributarios.
Menos información para activos destinados a pagos
En la actualidad, las stablecoins incluidas en la propuesta están sometidas a un régimen amplio de información. Las empresas deben comunicar, entre otros elementos, datos sobre usuarios individuales y posibles ingresos asociados a estos activos.
La FSA considera que estas exigencias no reflejan bien el uso habitual de las stablecoins. Se trata de monedas digitales que pueden estar en manos de un número elevado de personas y cuyo objetivo principal es facilitar pagos y otras transacciones. Además, sus titulares no obtienen ingresos simplemente por mantenerlas.
Con ese argumento, el supervisor plantea retirar la obligación de informar sobre determinados datos fiscales. Para las compañías que emiten o procesan estas monedas, la medida podría traducirse en una reducción relevante de la carga administrativa, aunque no modificaría por sí misma la fiscalidad aplicable a otros rendimientos o actividades vinculados a los criptoactivos.
La propuesta introduce así una distinción entre los activos digitales utilizados principalmente como medio de pago y aquellos productos financieros cuyos titulares sí pueden obtener ingresos. Las stablecoins suelen mantener su valor vinculado a una moneda existente, como el dólar estadounidense o el yen japonés, por lo que normalmente presentan fluctuaciones menores que activos como Bitcoin (BTC).
Una reforma más amplia para los criptoactivos
La iniciativa forma parte de un proceso más amplio de revisión de la normativa japonesa sobre criptomonedas y otros activos digitales. El país busca definir con mayor claridad su encaje dentro del sistema financiero y acercar su tratamiento al de los productos financieros tradicionales.
La ministra de Finanzas, Satsuki Katayama, ya señaló en enero que el Gobierno quería avanzar en esa dirección. Posteriormente, en julio, el Parlamento japonés aprobó cambios para que los criptoactivos sean tratados como activos financieros bajo la Ley de Instrumentos Financieros y Bolsa de Japón (FIEA).
La evolución regulatoria combina, por tanto, una mayor integración de los activos digitales en el marco financiero con una posible simplificación de ciertas obligaciones. En el caso de las stablecoins respaldadas mediante reservas gestionadas por un fideicomiso, la FSA entiende que el régimen actual de información fiscal resulta excesivo para instrumentos cuyo uso principal es realizar pagos y operaciones.
La fecha prevista del 1 de abril de 2027 depende todavía de la aprobación parlamentaria. Hasta entonces, las obligaciones vigentes seguirán aplicándose a las stablecoins afectadas por la propuesta.












