Payward, la empresa matriz de Kraken, ha acordado adquirir Saldo Finance Oy, sociedad finlandesa propietaria de Saldo Bank en Lituania. La operación, anunciada el 14 de octubre, está diseñada para ampliar la relación de Kraken con sus clientes más allá de la compraventa de criptoactivos y añadir cuentas de depósito a su oferta.
Una relación financiera antes y después de Bitcoin
El movimiento apunta a una estrategia más amplia: que Kraken pueda participar en las finanzas de sus usuarios antes de que compren Bitcoin y también después de que vendan sus activos digitales. La compra de Saldo Bank permitiría incorporar servicios de depósito, aunque la información disponible no detalla todavía las características de esas cuentas ni cuándo comenzarían a ofrecerse.
Payward y Saldo Finance esperan completar la operación en 2027, siempre que reciba la autorización de los organismos reguladores. Por tanto, el acuerdo no supone todavía la integración del banco en la actividad de Kraken ni un cambio inmediato para sus clientes.
La cuestión pendiente: qué protección tendrán los depósitos
La entrada en el negocio de los depósitos plantea una diferencia relevante frente a los servicios habituales de un exchange. En una cuenta bancaria, la protección del dinero depende del marco regulatorio aplicable y de las garantías previstas para los depósitos. Sin embargo, los detalles publicados sobre la operación no especifican qué cobertura tendría el dinero de los clientes, bajo qué jurisdicción se prestaría el servicio ni qué entidad asumiría la relación contractual.
Esos elementos deberán aclararse a medida que avance el proceso de autorización. Por ahora, el acuerdo se limita a abrir la puerta a que Kraken amplíe su papel dentro de las finanzas de sus usuarios mediante la adquisición del propietario de Saldo Bank, una operación cuya finalización está condicionada a la aprobación regulatoria.












