Los planes de ahorro para la jubilación 401(k) de Estados Unidos podrían incorporar Bitcoin y otros activos digitales si culmina la revisión de una nueva norma del Departamento de Trabajo. La propuesta ha llegado a la Oficina de Información y Asuntos Regulatorios, dependiente de la Casa Blanca, donde se analiza su versión definitiva.
El paso acerca al mercado de las criptomonedas a uno de los mayores vehículos de ahorro del país, aunque todavía no supone una apertura efectiva ni garantiza que los fondos de jubilación vayan a destinar dinero a estos activos. La norma aún debe superar el proceso de revisión y no existe un plazo fijo para que concluya.
Un marco para que los gestores valoren activos alternativos
La propuesta fue presentada el 5 de noviembre ante la oficina encargada de revisar las regulaciones antes de su aprobación final. Su alcance va más allá de Bitcoin (BTC) y las criptomonedas: pretende ofrecer a los gestores de los planes 401(k) mayor margen para estudiar inversiones alternativas, entre ellas el capital privado, los inmuebles y los activos digitales.
Los planes 401(k) permiten a los trabajadores estadounidenses ahorrar para la jubilación a través de sus empresas. Las aportaciones se canalizan hacia una selección de fondos y otros productos de inversión, según las opciones disponibles en cada plan.
La eventual norma no obligaría a las compañías a incluir Bitcoin ni ningún otro criptoactivo. Su objetivo sería proporcionar un marco más claro para que los gestores determinen si una inversión alternativa es adecuada para sus partícipes. En ese análisis tendrían que considerar elementos como la rentabilidad, los costes, la liquidez, la valoración, la existencia de inversiones comparables y la complejidad del producto.
En la práctica, la decisión dependería de varios actores: las empresas que ofrecen los planes, los gestores responsables de administrarlos y los propios trabajadores, que elegirían entre las opciones disponibles. La llegada de la norma a la Casa Blanca, por tanto, no equivale a una orden de inversión ni a un compromiso de asignación de capital.
Un mercado de 10,8 billones de dólares
El interés de la industria cripto se explica por el volumen de dinero acumulado en estos planes. A finales de junio, los estadounidenses mantenían alrededor de 10,8 billones de dólares en cuentas 401(k). Incluso una reasignación limitada tendría, en teoría, una dimensión considerable.
Si el 2% de esos activos se destinara a criptomonedas, el importe ascendería aproximadamente a 216.000 millones de dólares. Se trata, sin embargo, de un cálculo hipotético. No hay compromisos de inversión por esa cantidad ni indicios en la propuesta de que una proporción concreta de los fondos vaya a dirigirse a Bitcoin u otros activos digitales.
El tamaño potencial del mercado convierte cualquier cambio regulatorio en un asunto relevante para el sector, pero la norma no elimina las decisiones de diligencia y selección que corresponden a los administradores de los planes. Tampoco establece que todos los trabajadores vayan a tener acceso a productos de criptomonedas dentro de sus cuentas.
La revisión todavía no ha terminado
La iniciativa se enmarca en un cambio de postura del Gobierno estadounidense respecto a la presencia de criptoactivos en los planes de jubilación. En 2025, el Departamento de Trabajo retiró unas directrices anteriores que pedían a los gestores extremar la cautela ante este tipo de inversiones.
La nueva propuesta avanzaría un paso más al definir cómo evaluar de forma responsable las inversiones alternativas. No obstante, mientras la revisión de la Casa Blanca siga abierta, la norma no estará definitivamente en vigor. Su posible aplicación y el alcance real de la participación de Bitcoin en los planes 401(k) dependerán de las decisiones que se adopten una vez completado el procedimiento.











