La Comisión de Negociación de Futuros de Materias Primas de Estados Unidos (CFTC) ha abierto una vía federal para que las plataformas de criptomonedas puedan ofrecer operaciones minoristas con margen, apalancamiento o financiación. La iniciativa llega mientras el Congreso sigue sin aprobar una ley de estructura de mercado que defina de forma amplia la supervisión de los mercados al contado de criptoactivos.
El regulador anunció el 5 de octubre el inicio del proceso para desarrollar dos marcos normativos: la Regulación de Transacciones de Criptoactivos (CTX) y la Regulación de Mercados de Criptoactivos (CAM). Por ahora se trata de un aviso previo a la propuesta formal de normas, por lo que la CFTC ha abierto una fase de consultas antes de concretar los requisitos.
El apalancamiento, como incentivo para entrar en el marco federal
La participación de los operadores sería voluntaria. La CFTC reconoce que no puede obligar a todo el mercado de criptomonedas a operar en plataformas bajo su supervisión sin una intervención del Congreso. Su propuesta utiliza el acceso a productos apalancados como principal incentivo para que los exchanges acepten registrarse a escala federal.
El esquema plantearía tres vías regulatorias. Las plataformas que solo ofrezcan operaciones al contado podrían continuar principalmente bajo las licencias estatales para transmisores de dinero, junto con las competencias que la CFTC ya tiene en materia de fraude y manipulación. Los operadores que quieran ofrecer transacciones minoristas apalancadas o financiadas podrían solicitar el registro federal previsto en el nuevo marco. Los futuros, los contratos perpetuos y el resto de derivados seguirían sujetos al régimen vigente para los mercados de contratos designados.
La categoría CAM ocuparía una posición intermedia. Los mercados de contratos designados ya existentes podrían ofrecer transacciones CTX bajo reglas adaptadas, mientras que otras plataformas de criptomonedas tendrían una vía para someterse a la supervisión federal sin convertirse necesariamente en una bolsa convencional de derivados.
La CFTC fundamenta su actuación en la sección 2(c)(2)(D) de la Ley de Intercambio de Materias Primas, que regula determinadas operaciones minoristas apalancadas sobre materias primas. Según el Hyperliquid Policy Center, la propuesta dibujaría una escalera regulatoria más clara: licencias estatales para la actividad al contado, control federal de la CFTC cuando aparece el apalancamiento y el marco de derivados para futuros y contratos perpetuos.
Más productos, pero también más exigencias
La iniciativa busca reducir la brecha de producto entre las plataformas estadounidenses y sus rivales extraterritoriales. El apalancamiento y los contratos perpetuos han ayudado a estos últimos a atraer operadores activos y a generar grandes volúmenes, mientras que los exchanges de Estados Unidos han mantenido una oferta más limitada por las restricciones regulatorias.
El registro federal, sin embargo, tendría un coste operativo relevante. Los operadores podrían verse obligados a modificar el modelo integrado con el que combinan intercambio, intermediación y custodia. Larry Florio, director jurídico adjunto de Ethena Labs, señaló que el acceso al apalancamiento minorista es el principal atractivo de la propuesta y que podría animar a las plataformas a incorporarse voluntariamente. La cuestión será si el volumen y los ingresos adicionales compensan las nuevas obligaciones.
El recuerdo de la quiebra de FTX también marca el diseño del régimen. El presidente de la CFTC, Michael Selig, defendió la necesidad de establecer salvaguardas preventivas y no depender únicamente de actuaciones posteriores a las pérdidas de los clientes. Los operadores CAM tendrían que cumplir requisitos sobre integridad financiera, vigilancia del mercado, conflictos de interés y controles operativos.
Además, la agencia estudia exigencias específicas para los criptoactivos. Entre ellas figuran el análisis de la concentración y distribución de los tokens, los calendarios de desbloqueo, los periodos de bloqueo, la emisión programada y las recompras antes de autorizar su negociación. Las plataformas que mantengan los activos de sus clientes en cuentas ómnibus podrían tener que presentar pruebas de reservas.
Custodia, intermediarios y actividad en cadena
Las operaciones CTX de los clientes pasarían por intermediarios registrados de futuros, conocidos como FCM. Esto sometería las cuentas y los activos de los clientes a normas sobre capital, información y segregación. También implicaría aplicar las obligaciones de la Ley de Secreto Bancario, incluidos los controles contra el blanqueo de capitales, la identificación de clientes y la comunicación de operaciones sospechosas.
La CFTC también pretende aclarar algunos límites para los mercados en cadena. La propuesta CTX consideraría, por regla general, que la transferencia de activos a una cartera externa no custodiada del cliente en un plazo de 28 días cumple la excepción de “entrega efectiva” en determinadas operaciones minoristas apalancadas.
En paralelo, Selig ha planteado cómo deben tratarse los desarrolladores que publican software sin recibir órdenes, controlar la ejecución ni custodiar activos. La agencia está consultando al sector para determinar cuándo el código comienza a parecerse a una actividad de intermediación financiera regulada.
Quedan por definir elementos centrales, como los límites de apalancamiento, los requisitos de capital, la elegibilidad de los activos y el alcance de la intermediación de los FCM. Además, las normas de la agencia serían menos permanentes que una ley y podrían modificarse con una futura composición de la CFTC. El proceso servirá para comprobar si el acceso al apalancamiento federal basta para atraer a las grandes plataformas estadounidenses y devolver a los mercados regulados parte de la actividad que hoy se concentra fuera del país.











