La Generación Z está mostrando un comportamiento inversor más conservador de lo que cabría esperar de quienes se incorporaron a los mercados a través de las plataformas de criptomonedas. Según un informe de Binance Research, los usuarios más jóvenes negocian menos que otras generaciones en los productos analizados y destinan una proporción creciente de su capital a ETF sin apalancamiento.
Más ETF y menos rotación de cartera
El informe estudia el comportamiento de distintas generaciones en tres productos de Binance: acciones directas, acciones tokenizadas —bStocks— y futuros perpetuos vinculados a activos financieros tradicionales. Sus conclusiones se basan en un periodo breve y deben interpretarse con cautela: el producto de acciones directas de la plataforma solo alcanzó una escala significativa en junio de 2026.
En los primeros días de agosto, los ETF representaron el 25% del volumen negociado en acciones directas por la Generación Z, frente al 14,6% de junio. Entre los millennials, esa proporción se situó en el 9,5%. Es decir, los usuarios más jóvenes dirigieron más del doble de su negociación en acciones hacia fondos cotizados.
La diferencia es todavía más visible al observar las entradas netas. Los ETF sin apalancamiento concentraron el 18,5% del capital neto invertido por la Generación Z en junio y el 21,9% en julio. En ese mismo periodo, la proporción destinada a acciones individuales cayó del 77% al 74,2%.
En julio, la inversión neta total de este grupo en renta variable descendió un 17,4%. Sin embargo, las entradas en ETF sin apalancamiento apenas retrocedieron un 2%, mientras que las de acciones individuales bajaron un 20,4% y las de productos apalancados, un 28,5%. Además, la Generación Z fue la única cohorte cuyo número de titulares de ETF aumentó durante el mes, un 2,9%. Entre los millennials cayó un 4,5% y entre la Generación X, un 5,9%.
Acciones tecnológicas, pero con posiciones más estables
La composición de las carteras sigue reflejando el interés de los jóvenes por la tecnología, los semiconductores y la inteligencia artificial. Entre las cuentas de la Generación Z que solo habían comprado y no vendido, la mayor adquisición media en acciones directas correspondió al ETF Schwab US Dividend Equity (SCHD), con 16.567 dólares por operación. Broadcom ocupó el segundo lugar, con 12.370 dólares.
Las compras medias de Tesla y Nvidia fueron mucho menores: 633 dólares en el caso de Tesla y 514 dólares para Nvidia dentro de bStocks. El patrón sugiere que las mayores apuestas no se concentraron necesariamente en los valores con mayor seguimiento entre los inversores minoristas.
El comportamiento de acumulación apunta en la misma dirección. El 76% de las cuentas de bStocks de la Generación Z fueron compradoras netas, la proporción más alta entre todas las generaciones y nueve puntos por encima de los millennials. En acciones directas, el porcentaje alcanzó el 77%, frente al 74% de la Generación X y el 68% de los baby boomers.
El 22% de las cuentas de acciones directas de la Generación Z no había registrado ninguna orden de venta, frente al 19% de la Generación X y el 9% de los baby boomers. Los millennials, sin embargo, lideraron este indicador con un 30%.
El apalancamiento se utiliza más para operar que para mantener capital
La menor rotación también aparece en los futuros perpetuos sobre activos financieros tradicionales. La cuenta media de la Generación Z realizó 13 operaciones mensuales, frente a las 17 de los millennials, 16,5 de la Generación X y 19 de los baby boomers. Solo el 14% de sus cuentas de futuros perpetuos fueron consideradas de alta frecuencia, por debajo de los millennials y la Generación X, ambos con un 18%, y de los baby boomers, con un 16%.
El 88,2% de las cuentas de la Generación Z no registró actividad en ETF apalancados o inversos dentro de los futuros perpetuos. En bStocks, el porcentaje que evitó esos productos llegó al 98,9%. En acciones directas, el 96,5% no los utilizó, todavía por encima de la Generación Z los baby boomers, con un 98,9%.
Los productos apalancados representaron el 9,25% del volumen negociado por la Generación Z en acciones directas durante julio, pero solo el 3,93% de sus entradas netas. En los primeros días de agosto, esta última proporción bajó al 2,65%. En los futuros perpetuos, cerca del 60% de sus cuentas fueron compradoras netas, aunque el flujo neto supuso menos del 1% del volumen bruto.
Binance Research señala que la Generación Z representa aproximadamente el 44% de los usuarios de acciones directas y bStocks de Binance, y el 45% de los usuarios de futuros perpetuos sobre activos tradicionales. Más del 90% de los usuarios de estos productos, de todas las generaciones, residían en mercados emergentes. Para algunos, una plataforma de criptomonedas puede ser una vía de acceso más sencilla a acciones estadounidenses, ETF y exposición fraccionada.
Los datos no indican que la Generación Z haya abandonado las criptomonedas ni que esté construyendo carteras tradicionales de jubilación. Sí apuntan a una separación entre el uso de derivados para operar a corto plazo y la asignación de capital a productos que se mantienen durante más tiempo. La plataforma puede ser digital y estar vinculada al ecosistema cripto, pero la preferencia por comprar, acumular y reducir el apalancamiento resulta, en este caso, bastante convencional.








