La probabilidad de que la Reserva Federal suba los tipos de interés el 28 de octubre ha caído al 37,6%, frente a más del 70% de hace unos días. Bitcoin (BTC) ha reaccionado al cambio de expectativas con una subida cercana al 1% en las últimas 24 horas y cotiza alrededor de los 84.000 dólares.
El mercado rebaja las opciones de una subida en octubre
El repunte de Bitcoin comenzó ayer por la tarde, después de que la inflación medida por el índice PCE quedara muy por debajo de lo previsto. Este indicador tiene un peso relevante en el análisis de la política monetaria estadounidense, ya que ayuda a la Reserva Federal a evaluar la evolución de los precios.
La lectura, sin embargo, estuvo acompañada de una advertencia entre analistas: la Reserva Federal habría utilizado un nuevo método de cálculo. Aun con esa cautela, la combinación entre el dato de inflación y el nuevo cálculo ha llevado al mercado a reducir de forma significativa sus expectativas sobre una subida de tipos.
Según los datos de CME Group recogidos en la fuente, la probabilidad implícita de que la Fed eleve los tipos el 28 de octubre se sitúa ahora en el 37,6%. El mercado considera, por tanto, más probable que el banco central mantenga los tipos sin cambios durante esa reunión.
Los bonos a largo plazo introducen una señal contradictoria
El movimiento de Bitcoin se produce en un entorno menos favorable de lo que podría sugerir la caída de las expectativas de endurecimiento monetario. Los rendimientos de los bonos estadounidenses a largo plazo no han bajado. Al contrario, han alcanzado nuevos máximos.
El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a diez años llegó a superar brevemente el 5,3%. Se trata de una evolución relevante porque los tipos oficiales de la Reserva Federal no determinan por sí solos el coste de financiación a diez o treinta años. En esos plazos, son los inversores quienes fijan la rentabilidad que exigen para prestar dinero al Gobierno estadounidense.
La subida de los rendimientos refleja, según la explicación recogida en la fuente, la desconfianza de los inversores ante la situación. Si consideran que mantener los tipos sin cambios puede elevar el riesgo de inflación, exigirán una rentabilidad mayor para compensarlo. Esa presión puede producirse incluso cuando el mercado descuenta menos subidas de los tipos oficiales.
Por qué los rendimientos siguen pesando sobre Bitcoin
La menor probabilidad de una subida en octubre no implica necesariamente una caída generalizada de los rendimientos de la deuda. Mientras el mercado siga reclamando una mayor compensación para mantener bonos a largo plazo, ese factor continuará condicionando a los activos de riesgo, incluido Bitcoin.
Además, unos rendimientos superiores al 5% durante diez años o más ofrecen a los inversores una alternativa considerada «libre de riesgo» en la terminología financiera. Esa competencia puede limitar el atractivo relativo de Bitcoin, especialmente cuando la deuda pública proporciona una rentabilidad elevada sin la misma exposición a la volatilidad del mercado de criptomonedas.
Así, el repunte de BTC convive con dos señales opuestas: por un lado, el mercado ve menos probable una subida de tipos de la Reserva Federal en octubre; por otro, el ascenso de los rendimientos a largo plazo mantiene la presión sobre Bitcoin y sobre otros activos sensibles a las condiciones de financiación.











