La Cámara de Representantes de Estados Unidos ha dado un primer respaldo a la creación de una Reserva Estratégica de Bitcoin. El Comité de Servicios Financieros aprobó por 28 votos a favor y 21 en contra la American Reserve Modernization Act (ARMA), una iniciativa que propone organizar bajo la supervisión del Departamento del Tesoro el bitcoin incautado por el Gobierno.
La votación no convierte la propuesta en ley ni garantiza que vaya a entrar en vigor. El texto todavía debe superar el pleno de la Cámara, pasar después por el Senado y recibir finalmente la firma del presidente. Aun así, el avance tiene relevancia política: un comité del Congreso ha respaldado formalmente que el bitcoin pueda formar parte de una estructura de reserva estatal.
Una reserva separada para el bitcoin incautado
El núcleo de la ARMA es la creación de una estructura de custodia específica para Bitcoin, diferenciada de la reserva destinada a otros activos digitales. La propuesta se centra principalmente en las unidades que Estados Unidos ya tiene en su poder como consecuencia de incautaciones judiciales o que pueda obtener mediante procedimientos similares en el futuro.
El proyecto contempla que esos bitcoins queden integrados en una reserva oficial y, en principio, no puedan venderse durante al menos veinte años. La medida modificaría el enfoque seguido en las ocasiones en las que el Gobierno ha subastado activos digitales incautados. En lugar de tratarlos como bienes destinados a una venta posterior, pasarían a mantenerse dentro de una estructura con objetivos estratégicos y bajo control del Tesoro.
La iniciativa también incluye obligaciones de transparencia. Entre ellas figuran informes periódicos y mecanismos de supervisión sobre el estado de las reservas. La fuente no detalla el calendario de esos informes ni el alcance concreto de los controles, pero sí plantea una gestión diferenciada y más formalizada de los activos.
El alcance político del proyecto
La importancia de la propuesta es, por ahora, más institucional que financiera. El texto no plantea que el Gobierno estadounidense vaya a realizar compras masivas de Bitcoin en el mercado. Su objeto principal es ordenar la gestión del bitcoin que el Estado ya posee o pueda recibir mediante incautaciones.
El cambio está en la consideración del activo. La aprobación en comisión refleja que Bitcoin empieza a ser debatido en el Congreso no solo como un instrumento especulativo o como una cuestión regulatoria, sino también como un activo al que algunos legisladores atribuyen un posible valor estratégico para el Estado.
Ese paso se produce además junto a otro avance legislativo relacionado con el sector. El Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara aprobó por 38 votos a favor y 5 en contra la Digital Asset Tax Certainty Act. La iniciativa busca establecer mayor claridad sobre la fiscalidad de los activos digitales, con disposiciones relativas a la información, los intermediarios, la minería y el staking.
El recorrido legislativo aún queda abierto
La aprobación de ambos proyectos en comisión no elimina los obstáculos políticos. La ARMA y la ley fiscal deben ser votadas por el pleno de la Cámara de Representantes y, si avanzan, afrontar después el debate en el Senado. Solo tras completar ese proceso llegarían a la consideración del presidente.
El bloqueo de la CLARITY Act en el Senado a comienzos de esta semana sirve como recordatorio de que el respaldo en una comisión no equivale a una aprobación definitiva. Esa propuesta, de mayor alcance y orientada a fijar reglas para el mercado de criptoactivos, no consiguió los votos necesarios.
Por tanto, el resultado de la votación sobre la reserva de Bitcoin marca un avance concreto, pero todavía preliminar. La eventual creación de la reserva dependerá de que la propuesta mantenga apoyos en las siguientes fases del proceso legislativo.











