La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) puede aprobar desde el 2 de octubre nuevas normas sobre criptomonedas con el voto de un solo comisionado en muchos casos. El cambio llega después de una modificación de sus reglas internas y en un momento en que el organismo solo cuenta con dos miembros: su presidente, Paul Atkins, y Mark Uyeda.
La reforma adquiere especial relevancia porque el Congreso estadounidense no ha conseguido aprobar todavía la Digital Asset Market Clarity Act, conocida como ley CLARITY. Ante la falta de un marco legislativo, la SEC está avanzando con iniciativas propias bajo una dirección considerada favorable al sector de los activos digitales.
Un cuórum adaptado a una comisión con solo dos miembros
La SEC publicó el 30 de septiembre una nueva norma sobre el cuórum, es decir, el número mínimo de comisionados necesario para adoptar una decisión válida. La disposición entró en vigor el 2 de octubre y establece que, cuando solo quedan dos miembros, uno puede ser suficiente en determinados asuntos.
La salida de Hester Peirce a principios de octubre dejó la comisión con Atkins y Uyeda. En la práctica, si uno de ellos debe abstenerse de participar en un expediente, el otro podría aprobar por sí solo una norma con efectos sobre el conjunto del mercado de valores estadounidense.
Robin Wigglesworth, columnista del Financial Times, advirtió de los riesgos que plantea esta situación. Uyeda respondió en el mismo medio que la modificación se limita a aclarar que existe cuórum cuando todos los comisionados salvo uno quedan excluidos de un asunto. También rechazó que el cambio sea una maniobra precipitada para permitir que los miembros restantes impongan su criterio y consideró engañosas las comparaciones con regímenes distópicos.
La SEC acelera su agenda para los activos digitales
El mayor margen de actuación supone un giro respecto a la etapa de Gary Gensler, que presidió la SEC entre 2021 y principios de 2025. Durante ese periodo, el supervisor sostuvo que la mayoría de los tokens eran valores y emprendió acciones judiciales contra empresas como Coinbase, Binance y Ripple, sin llegar a establecer normas específicas y claras para el sector.
Con la salida de Gensler, la SEC retiró la mayoría de esas demandas y creó un grupo de trabajo dedicado a las criptomonedas. Atkins, designado por Donald Trump, trabaja desde el año pasado en el denominado Project Crypto, orientado a establecer reglas más definidas.
En agosto, la comisión propuso Regulation Crypto Assets, un paquete de normas para proyectos que captan fondos mediante la emisión de tokens. El texto contempla que las empresas emergentes puedan recaudar hasta 5 millones de dólares sin afrontar requisitos de registro exigentes, mientras que los proyectos de mayor tamaño podrían captar hasta 75 millones de dólares anuales. También plantea una exención para determinados tokens: una vez desarrollado el proyecto, dejarían de considerarse contratos de inversión y sus operaciones posteriores quedarían fuera de las normas más estrictas sobre valores. El plazo para presentar observaciones termina el 20 de octubre.
La SEC aprobó además el 17 de septiembre una exención para la innovación que permite a ciertas plataformas negociar acciones tokenizadas sin registrarse como bolsas de valores. La medida estará vigente durante cinco años y fija límites sobre el número de acciones y el volumen de negociación. El 1 de octubre, el organismo presentó nuevas normas sobre la custodia de criptoactivos por parte de gestoras y fondos. Atkins ha señalado que prepara más propuestas.
Un mercado regulado por pocos funcionarios
La Comisión de Negociación de Futuros de Materias Primas (CFTC), responsable del mercado de derivados, también trabaja en sus propias normas. Entre ambos organismos suman diez puestos de comisionado, pero solo tres están ocupados. En la CFTC, Michael Selig es actualmente el único miembro.
La regulación de un mercado de criptomonedas valorado en unos 3 billones de dólares queda así, en gran medida, en manos de tres personas. La Casa Blanca no ha propuesto nuevos candidatos hasta la fecha, por lo que algunas decisiones podrían depender durante meses de un solo responsable en cada organismo.
El Congreso aún puede aprobar la ley CLARITY, aunque algunos expertos ven escasas posibilidades de avance durante el periodo de transición legislativa entre las elecciones de mitad de mandato de noviembre y la toma de posesión del nuevo Congreso en enero.







