Los centros de datos que impulsan la expansión de la inteligencia artificial podrían añadir alrededor de 15.000 millones de pies cúbicos diarios al consumo de gas natural en Estados Unidos hasta 2035, según una nueva previsión de BloombergNEF. La cifra duplica con creces la estimación que la firma manejaba a finales del año pasado y situaría a estas instalaciones entre los mayores consumidores nacionales de gas del mundo.
La inteligencia artificial eleva la demanda energética
El entrenamiento y la operación de modelos de inteligencia artificial requieren grandes cantidades de electricidad. A diferencia de otros consumidores, los centros de datos deben mantener sus sistemas activos de forma continua y con un suministro estable, una exigencia que está estrechamente ligada a la disponibilidad de generación eléctrica.
En ese escenario, el gas natural parte con varias ventajas en Estados Unidos. El país cuenta con amplias reservas y una capacidad de producción que permite obtenerlo a un coste relativamente bajo. Además, las centrales de gas pueden ajustar con rapidez su generación cuando cambia la demanda eléctrica.
BloombergNEF prevé que el gas natural cubra aproximadamente el 69% de las necesidades eléctricas de los nuevos centros de datos que se conecten a la red. Si se cumple la previsión, el consumo de gas asociado a estas instalaciones superaría en la próxima década al de casi cualquier país del mundo. Solo China, Rusia, Irán y Estados Unidos consumen actualmente más gas, según los datos recogidos por la firma.
Una estimación que se ha más que duplicado
El cambio en las previsiones refleja la velocidad con la que está creciendo la inversión en capacidad de cálculo. En diciembre, BloombergNEF calculaba que los centros de datos sumarían 6.900 millones de pies cúbicos diarios al consumo de gas estadounidense. La nueva cifra asciende a 15.000 millones.
La estimación ya incorpora, además, la posibilidad de que una parte considerable de los centros de datos anunciados no llegue a construirse. El resultado muestra cómo la expansión de la IA está estrechando la relación entre las grandes tecnológicas y la industria energética. Las inversiones de OpenAI, Google, Microsoft y otras compañías requieren no solo chips y edificios especializados, sino también fuentes de electricidad capaces de operar de manera fiable.
Los centros de datos no serán, en cualquier caso, el único factor que presione al alza el consumo de gas en Estados Unidos. El país también desarrolla nuevas terminales para exportar gas natural licuado (GNL), especialmente en la costa del Golfo, que necesitarán volúmenes adicionales de suministro.
El reto para los productores estadounidenses
Según BloombergNEF, el sector eléctrico será el segundo mayor motor del crecimiento de la demanda de gas estadounidense hasta 2035, por detrás de las nuevas instalaciones de exportación de GNL. La firma calcula que el consumo destinado a generar electricidad podría alcanzar entonces los 54.000 millones de pies cúbicos diarios, 18.000 millones más que en 2025.
Las exportaciones de GNL añadirían otros 21.000 millones de pies cúbicos diarios a la demanda prevista. Frente a ese aumento, los productores estadounidenses prevén elevar su producción en unos 35.000 millones de pies cúbicos diarios entre 2025 y 2035.
BloombergNEF considera que ese incremento no bastaría para cubrir todas las necesidades proyectadas. Para satisfacer por completo la demanda sería necesario sumar otros 11.000 millones de pies cúbicos diarios de producción. El desfase final dependerá de dos variables todavía inciertas: cuántos de los centros de datos anunciados terminan construyéndose y a qué velocidad continúa creciendo la industria de la inteligencia artificial durante la próxima década.












