Los inversores institucionales con exposición a criptomonedas no redujeron sus posiciones durante la corrección que ha sufrido el mercado desde octubre de 2025. Algunos incluso aprovecharon el retroceso para aumentar sus compras, según un estudio elaborado por la gestora de activos Bitwise.
El informe recoge entrevistas realizadas a finales de marzo y durante abril a 15 inversores profesionales. Entre ellos había fondos de pensiones, fondos soberanos, gestoras de activos, asesores de inversión y compañías cotizadas. Las conversaciones se produjeron en un periodo en el que el mercado de criptoactivos había perdido alrededor de un 50%.
La caída de los precios no desencadenó ventas
Ninguna de las entidades encuestadas que mantenía inversiones en criptoactivos afirmó haber reducido su posición a raíz de ese descenso. El estudio también señala que algunas incrementaron sus compras mientras el mercado atravesaba la corrección.
La evolución de las cotizaciones tampoco aparece como el principal motivo para una eventual salida futura. Ninguna de las instituciones consultadas identificó una caída del precio como causa suficiente para vender sus activos digitales.
Las razones que sí podrían llevarlas a modificar sus posiciones están relacionadas con la evolución del propio sector. Entre ellas figuran un cambio relevante en la regulación, una crisis de confianza dentro de la industria o el incumplimiento de las expectativas que habían motivado la inversión inicial.
Bitcoin concentra la confianza institucional
Bitcoin es el activo que reúne un respaldo más claro entre los participantes del estudio. Prácticamente todas las instituciones comenzaron su exposición al mercado cripto con BTC. En general, también era la mayor posición dentro de sus carteras y el activo que habían mantenido durante más tiempo.
Bitwise explica que muchos de estos inversores entienden Bitcoin principalmente como una reserva de valor a largo plazo. Varios lo comparan con el oro por su posible función dentro de una cartera diversificada, aunque el estudio no presenta una asignación homogénea entre las instituciones consultadas.
El peso de los criptoactivos sobre el patrimonio invertible oscilaba entre el 0,5% y el 13%. En la mayoría de los casos, la exposición se situaba entre el 1% y el 2%. La diferencia refleja que, pese a la continuidad de las posiciones, el tamaño de la apuesta sigue dependiendo de la política de cada entidad.
Los ETF ganan peso frente a la autocustodia
Los fondos cotizados vinculados a criptomonedas desempeñan un papel cada vez más relevante en el acceso institucional al mercado. Casi todas las entidades entrevistadas utilizaban ETF de criptoactivos o tenían previsto hacerlo.
Para algunos inversores, estos productos representan una alternativa a mantener directamente los activos y gestionar su autocustodia. El estudio no detalla qué proporción de las carteras se canaliza mediante ETF, pero sí identifica su uso como una vía habitual dentro de la exposición institucional.
La percepción es menos firme cuando se trata de Ethereum y Solana. Las posiciones en ETH y SOL suelen ser más pequeñas y se mantienen durante periodos más cortos que las de Bitcoin. Varias instituciones quieren comprobar en los próximos años si el crecimiento de las stablecoins, las finanzas descentralizadas y la tokenización acaba generando valor para ambos ecosistemas.











