Las acciones de Nvidia (NVDA) suben más de un 7% tras la publicación de sus últimos resultados trimestrales y vuelven a situarse cerca de una zona técnica relevante. El valor abrió en 223 dólares, frente al cierre anterior, y encara una resistencia situada en torno a los 230 dólares.
Ingresos y beneficio superan las previsiones
El fabricante de chips comunicó unas cifras mejores de lo esperado por los analistas. La facturación alcanzó los 96.220 millones de dólares, un 4,28% por encima de las estimaciones, mientras que el beneficio se situó en 2.458 millones, con una diferencia positiva del 6,22% frente a las previsiones.
La reacción del mercado ha sido especialmente intensa después de dos semanas de correcciones en bolsa. El avance devuelve a Nvidia a niveles que ya habían actuado como freno durante los últimos meses. Por encima de los 230 dólares se encuentra el máximo registrado en mayo, situado por encima de los 236 dólares.
El movimiento también se produce después de que la acción formara un doble suelo por debajo de los 200 dólares. Según el análisis técnico de Erik Juffermans, analista de Newsbit, este patrón apunta a un posible intento de recuperación de la tendencia alcista, aunque la confirmación dependería de que el precio superase la resistencia actual.
Los 230 dólares, el nivel que debe superar
Una ruptura de la zona de los 230 dólares podría abrir el camino hacia cotas superiores, sostiene Juffermans. En su análisis anterior sobre NVDA, el analista situó los 270 dólares como una zona que entraría en consideración si se produjera ese movimiento.
La subida, sin embargo, no elimina las señales de cautela que plantea el gráfico. El precio se mueve desde hace dos años dentro de una cuña ascendente, una figura que, en principio, suele romper con más frecuencia a la baja que al alza. La cotización todavía tendría margen dentro de ese patrón y, por su parte superior, podría avanzar hacia los 300 dólares, según el análisis citado.
El margen de esa formación se irá estrechando durante los próximos meses. Por ello, el comportamiento de la acción en torno a sus límites será cada vez más relevante para determinar el siguiente movimiento, siempre dentro de la lectura técnica planteada por Juffermans.
Un historial de resultados que no garantiza subidas
La reacción positiva tras las cuentas contrasta con el comportamiento que Nvidia ha mostrado en otras ocasiones. La compañía ha superado casi siempre las expectativas de los analistas en los últimos trimestres, pero la acción tendió normalmente a caer durante las semanas posteriores a esos anuncios.
La explicación está, entre otros factores, en el elevado nivel de expectativas que rodea a Nvidia. En este contexto, unos resultados sólidos no bastan necesariamente para mantener el impulso comprador si el mercado ya los había descontado o esperaba cifras todavía mejores.
La evolución de NVDA tendrá además una lectura más amplia para el mercado. Un movimiento especialmente volátil en la acción podría afectar al entusiasmo bursátil alrededor de la inteligencia artificial, un segmento en el que Nvidia se ha convertido en uno de los principales valores de referencia.











