El 77% de los estadounidenses considera arriesgado incorporar criptomonedas a los planes de jubilación ofrecidos por las empresas, según un estudio del National Institute on Retirement Security (NIRS). Casi la mitad de los encuestados sitúa ese riesgo en niveles “muy elevados”, en un momento en el que la Administración de Donald Trump trata de facilitar el acceso a los criptoactivos y otras inversiones alternativas a través de los planes 401(k).
La mayoría desconfía de las criptomonedas para la jubilación
El rechazo se produce en un contexto de creciente preocupación por la seguridad financiera de los trabajadores estadounidenses. El 80% de los participantes en el estudio cree que Estados Unidos atraviesa una crisis de jubilación, frente al 67% que sostenía esa opinión en 2020. Además, el 61% teme no disponer de suficiente estabilidad económica cuando llegue el momento de retirarse.
La preparación para esa etapa también se ha vuelto más difícil para una parte amplia de la población. El 68% afirma que cada vez cuesta más reunir el dinero necesario para la jubilación y el 77% señala que las deudas dificultan el ahorro a largo plazo. Con este telón de fondo, la prudencia se impone cuando se plantea invertir los fondos destinados al retiro en activos con una volatilidad elevada.
Más de la mitad de los encuestados tampoco quiere que las empresas incorporen criptomonedas como opción de inversión en sus planes de jubilación. La encuesta contó con la participación de 1.203 estadounidenses de 25 años o más y fue realizada por Greenwald Research a finales de 2025.
La estrategia de Trump para los planes 401(k)
La posición de la Casa Blanca avanza en sentido contrario al sentimiento mayoritario reflejado en el sondeo. El objetivo es reducir las barreras que afrontan los gestores de los planes 401(k), un sistema extendido en Estados Unidos que permite a los trabajadores ahorrar e invertir para su jubilación a través de la empresa.
Hasta el año pasado, los responsables de estos planes recibían advertencias para actuar con “extrema cautela” ante las criptomonedas. El Departamento de Trabajo retiró esa directriz en mayo de 2025. Unos meses después, Trump firmó en agosto una orden orientada a facilitar el acceso a inversiones alternativas dentro de los planes de jubilación. Entre ellas podrían figurar productos con exposición a criptoactivos.
La medida no implica que Bitcoin (BTC) vaya a incorporarse automáticamente a los planes de los trabajadores. Su alcance consiste, sobre todo, en rebajar las barreras legales para los gestores que decidan ofrecer este tipo de alternativas. La inclusión concreta de criptomonedas dependería, por tanto, de las decisiones de cada plan y de sus responsables.
Discrepancias políticas por la protección del ahorrador
El debate también ha abierto una brecha en Washington. En marzo, el Departamento de Trabajo presentó nuevas normas destinadas a aportar claridad y protección jurídica a los gestores de planes de jubilación que incluyan inversiones alternativas. Los senadores Bernie Sanders y Elizabeth Warren, junto con el congresista Bobby Scott, han pedido que la propuesta sea retirada.
Los legisladores temen que los ahorradores queden insuficientemente protegidos frente a las fuertes oscilaciones de activos como las criptomonedas. La discusión enfrenta así dos enfoques: el de la Administración Trump, que busca ampliar la libertad para invertir el ahorro de jubilación más allá de las acciones y los bonos tradicionales, y el de una mayoría de ciudadanos que considera demasiado arriesgada la exposición a criptoactivos para ese objetivo.











