OpenAI ha reducido a 1,25 billones de dólares la valoración que aspira a alcanzar en su próxima ronda de financiación, según Bloomberg. La cifra supone un recorte de 150.000 millones respecto a los 1,4 billones que se habían planteado inicialmente, mientras la compañía trata de captar alrededor de 30.000 millones de dólares entre nuevos inversores.
Las conversaciones se encuentran en su fase final, de acuerdo con fuentes conocedoras de las negociaciones, aunque las condiciones todavía pueden cambiar. OpenAI espera que los inversores formalicen sus compromisos como máximo a finales de la próxima semana.
Una valoración inferior, pero todavía muy superior a la anterior
La rebaja equivale a casi un 11% sobre la valoración inicialmente barajada. Aun así, OpenAI seguiría elevando de forma sustancial el valor asignado a la compañía en su última ronda de financiación. En marzo captó 122.000 millones de dólares con una valoración de 852.000 millones.
Si la nueva operación se cierra en 1,25 billones, la valoración sería aproximadamente un 47% superior a la de hace siete meses. El movimiento refleja, por tanto, una combinación de ambición financiera y mayor cautela por parte de los inversores, que están examinando con más atención el volumen de capital necesario para desarrollar la inteligencia artificial.
Entre los posibles participantes figura Coatue Management, que negocia asumir un papel destacado en la ronda. También intervienen varios fondos de inversión de Emiratos Árabes Unidos. BlackRock había sido mencionada previamente como otra posible inversora.
OpenAI no ha confirmado esta información y ha declinado hacer comentarios sobre las conversaciones. Hasta que se cierren los compromisos, tanto el importe captado como la valoración final pueden modificarse.
El coste creciente de la infraestructura de IA
La financiación permitiría a OpenAI seguir desarrollando sus modelos de inteligencia artificial y ampliar la infraestructura que necesitan. Ese esfuerzo exige inversiones elevadas en centros de datos, chips de gran potencia y suministro eléctrico.
El tamaño de estas inversiones se ha convertido en uno de los principales focos de debate en los mercados. Los inversores cuestionan si las empresas de inteligencia artificial podrán generar rendimientos suficientes para justificar sus valoraciones y el gasto asociado a su expansión. Las grandes tecnológicas están destinando cientos de miles de millones de dólares a nuevas infraestructuras, pero todavía persiste la incertidumbre sobre cuándo ese desembolso se traducirá en beneficios suficientes.
Según el Financial Times, la nueva ronda de OpenAI está despertando menos interés que operaciones anteriores. Parte de los inversores se habría vuelto más prudente después de las elevadas cantidades comprometidas en el sector de la IA.
La presión también alcanza a otras tecnológicas
El ajuste de la valoración prevista para OpenAI llega después de una semana de turbulencias en Wall Street, marcada por la presión sobre las acciones tecnológicas tras los resultados trimestrales de compañías como Meta Platforms y Tesla. En ambos casos, la magnitud de las inversiones relacionadas con la inteligencia artificial se situó entre las preocupaciones de los inversores.
La próxima salida a bolsa de Anthropic, prevista para el mes que viene, será observada como una referencia sobre el apetito del mercado por las empresas de IA. La acogida de esa operación podría ofrecer una señal sobre la confianza de los inversores en la capacidad del sector para sostener sus valoraciones.
OpenAI ha aplazado su propia salida a bolsa hasta 2027. La empresa sostiene que, por ahora, su prioridad es continuar desarrollando su tecnología y reforzar su seguridad. Antes deberá cerrar la nueva ronda de financiación, que le permitiría captar decenas de miles de millones de dólares, aunque con una valoración inferior a la que se manejaba inicialmente.











