La propuesta HSP-029 plantea reducir gradualmente un 36% el límite de emisión anual de NEAR, una medida que ha generado división entre los validadores de la red. El cambio afectaría al ritmo al que se crean nuevos tokens, pero no implicaría retirar del suministro los NEAR comprados y mantenidos por sus propietarios ni los depositados en staking.
Una reducción progresiva de la emisión
El núcleo de la propuesta es rebajar el tope anual de emisión del protocolo. Según el planteamiento, el recorte sería gradual hasta alcanzar el 36%, en lugar de aplicarse de una sola vez. La medida modificaría la dinámica de creación de nuevos tokens dentro de la red NEAR.
La propuesta se refiere a la emisión anual, no a una reducción directa de los tokens que ya están en circulación. Los NEAR que sus titulares hayan comprado y conservado seguirían formando parte del suministro total. Lo mismo ocurriría con los tokens puestos en staking.
El debate entre los validadores
El ajuste ha dividido a los validadores, que deben valorar cómo afectaría el nuevo límite a la economía del protocolo y a los incentivos vinculados a la participación en la red. La información disponible no detalla en qué condiciones se aplicaría cada fase del recorte ni recoge el resultado de la votación sobre HSP-029.
La propuesta introduce, por tanto, un cambio en la política de emisión de NEAR sin plantear una disminución del suministro asociada a los tokens que ya poseen los usuarios o que permanecen bloqueados mediante staking. Su alcance final dependerá de la evolución del proceso de decisión dentro de la red.











