SK Hynix ha multiplicado por cerca de siete su beneficio operativo en el último trimestre, hasta 83,3 billones de wones surcoreanos —unos 62.500 millones de dólares—, impulsada por la demanda de memoria para inteligencia artificial. El resultado, más de un 7% por encima de las previsiones de los analistas, desencadenó fuertes subidas entre los fabricantes de chips de Asia.
La compañía surcoreana, segundo mayor fabricante mundial de chips de memoria por detrás de Samsung, atribuye el avance a la necesidad de componentes para los procesadores de inteligencia artificial y a la expansión de los centros de datos. Empresas como Nvidia utilizan estas memorias en sus sistemas, mientras las grandes tecnológicas siguen construyendo infraestructuras para atender el crecimiento de la IA.
La capacidad de memoria ya está comprometida hasta 2029
SK Hynix sostiene que la demanda ha alcanzado un nivel que la producción apenas consigue cubrir. La empresa afirma que ya tiene vendida toda su capacidad disponible hasta 2029, tanto para chips de memoria convencionales como para soluciones avanzadas destinadas a aplicaciones de inteligencia artificial.
El fabricante tampoco espera que el mercado recupere el equilibrio de forma inmediata después de ese año. Su previsión es que la escasez de chips de memoria esenciales se prolongue al menos hasta 2030. Para responder a esa demanda, prepara inversiones relevantes con las que ampliar su capacidad productiva durante los próximos años.
La combinación de oferta limitada y pedidos elevados está presionando al alza los precios de la memoria. Ese entorno permite a los fabricantes aumentar sus ingresos por producto y mejorar sus márgenes. Según un estudio de Macquarie citado en la información, la memoria representa ya alrededor de un tercio del coste de los centros de datos orientados a la inteligencia artificial, una proporción que podría crecer en los próximos años.
El banco prevé, además, que el precio de la memoria avanzada para IA podría multiplicarse por más de dos en 2027. Se trata de una estimación de Macquarie, no de una previsión comunicada por SK Hynix.
El resultado impulsa a los fabricantes asiáticos
La reacción de los mercados fue inmediata. Las acciones de SK Hynix avanzaron más de un 10% el miércoles en la Bolsa de Seúl, mientras que Samsung registró una subida superior al 9%. El movimiento se extendió a otros valores del sector en Asia, entre ellos el fabricante japonés de memorias Kioxia y el productor chino de chips SMIC.
Las alzas se producen mientras los inversores examinan con mayor cautela las grandes cantidades de capital que se están destinando a la inteligencia artificial. La principal incógnita es cuándo empezarán esas inversiones a generar beneficios para las compañías que están financiando nuevos centros de datos y equipos.
Los resultados de SK Hynix ofrecen una primera respuesta desde el lado de los proveedores de memoria: el auge de la IA ya se está traduciendo en beneficios elevados para determinados fabricantes. La compañía ha aumentado su resultado operativo cerca de siete veces en un año y asegura tener comprometida toda su producción hasta 2029.
Más de 70.000 millones de dólares para los accionistas
SK Hynix también anunció que prevé destinar unos 45.000 millones de dólares a sus accionistas durante lo que queda del ejercicio fiscal, mediante dividendos y recompras de acciones propias. Esta cantidad se suma a una remuneración de aproximadamente 30.000 millones de dólares comunicada con anterioridad, lo que eleva el total previsto a unos 75.000 millones.
El anuncio llega en un momento marcado por las dudas sobre la sostenibilidad del crecimiento de la IA y sobre la parte de los beneficios que terminará llegando a los accionistas. SK Hynix combina así sus planes para ampliar la producción con una política de retribución elevada.
Los próximos resultados de Samsung permitirán comprobar si el fuerte crecimiento observado en SK Hynix se extiende al conjunto de los grandes fabricantes de memoria.










