Strategy ha reconstruido un colchón de liquidez de unos 6.690 millones de dólares, una posición que podría devolverle capacidad para financiar nuevas compras de Bitcoin. La clave está ahora en la recuperación de su acción preferente STRC, que cerró por primera vez desde principios de junio por encima de los 98 dólares y vuelve a acercarse al nivel de 100 dólares que la compañía considera decisivo.
STRC vuelve a acercarse al nivel que desbloquea financiación
STRC, cuyo nombre completo es Stretch, es una acción preferente emitida por Strategy. Los inversores aportan capital a la empresa a cambio de un dividendo elevado, aunque el instrumento no ofrece una exposición ordinaria a los beneficios de Strategy como ocurre con MSTR. Por sus características, se parece más a un producto de crédito estructurado como acción.
Strategy intenta mantener STRC alrededor de un valor nominal de 100 dólares. Cuando la cotización se sitúa por encima de ese umbral, la compañía puede emitir nuevas acciones preferentes en condiciones favorables y captar capital adicional. Ese dinero puede destinarse, entre otros usos, a comprar Bitcoin.
La empresa ya ha captado más de 7.500 millones de dólares mediante STRC en 2026. Strategy no desglosa qué parte de las compras de BTC se ha financiado exclusivamente con esta vía, ya que sus adquisiciones se apoyan simultáneamente en varias fuentes de capital.
La recuperación de STRC se produce en paralelo al avance de MSTR y del propio Bitcoin. Las acciones ordinarias de Strategy cerraron el jueves en 139,69 dólares y acumulan una subida superior al 34% desde el 19 de agosto. El repunte ha aliviado parte de la presión que había sufrido el modelo de financiación de la compañía durante los últimos meses.
La caída de junio obligó a reforzar el balance
En junio, STRC llegó a desplomarse hasta los 71,25 dólares. La caída coincidió con un retroceso acusado de Bitcoin y con el uso de 1.500 millones de dólares para amortizar deuda. Como consecuencia, la reserva en dólares de Strategy se redujo hasta 871 millones de dólares.
Ese efectivo cumple una función relevante: la empresa lo utiliza, entre otras cosas, para atender los intereses y los dividendos asociados a instrumentos como STRC. El deterioro de la reserva llevó a los inversores a cuestionar la seguridad de esos pagos y dejó a Strategy sin una vía eficaz para emitir nuevas acciones preferentes destinadas a financiar compras de Bitcoin.
La compañía respondió con dos movimientos. Durante este año vendió un total de 6.948 BTC por unos 431,7 millones de dólares y comenzó a recomprar sus propias acciones STRC. Hasta ahora ha destinado 483,4 millones de dólares a esas recompras, con la amortización de más de 5,17 millones de acciones.
La reducción del número de títulos en circulación también disminuye sus obligaciones futuras de dividendo, calculadas en unos 62 millones de dólares anuales.
Más margen para comprar Bitcoin, amortizar deuda o recomprar acciones
La posición de liquidez se ha reforzado desde entonces. La reserva ordinaria en dólares asciende a 5.100 millones, mientras que Strategy ha creado además una reserva de efectivo de 1.590 millones de dólares con un uso más flexible. En conjunto, ambas partidas suman aproximadamente 6.690 millones de dólares en activos líquidos.
Según la política de la compañía, la reserva ordinaria está destinada principalmente al pago de intereses y dividendos. La segunda bolsa de efectivo ofrece más margen para decidir entre distintas alternativas: comprar Bitcoin, amortizar deuda o recomprar acciones propias.
Por eso el nivel de 100 dólares en STRC tiene una importancia que va más allá de la cotización del instrumento. Si la acción consigue mantenerse de forma sostenida en torno a ese precio o por encima, Strategy podría volver a emitirla para captar capital. Esa financiación podría terminar apoyando nuevas compras de Bitcoin, aunque la compañía no ha anunciado que vaya a realizar una operación concreta.
En una publicación fechada el 24 de agosto, Michael Saylor señaló que Strategy mantenía una reserva equivalente a cerca del 4% del suministro total de Bitcoin y una deuda neta aproximada del 0%. La recuperación de STRC será, en adelante, uno de los indicadores para medir si la empresa ha recuperado capacidad de maniobra dentro de su estrategia de acumulación de BTC.











