Donald Trump estudia relevar a Pete Hegseth como secretario de Defensa después de que el Partido Republicano perdiera la mayoría tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado en las elecciones de mitad de mandato. El presidente ha consultado a varios asesores sobre la continuidad de Hegseth, según CBS News, aunque por ahora no ha tomado ninguna decisión.
La guerra con Irán, bajo revisión en la Casa Blanca
El conflicto con Irán aparece como uno de los factores que explican la presión sobre el secretario de Defensa. Estados Unidos inició la guerra junto a Israel a finales de febrero y Hegseth ha quedado en el centro de las críticas relacionadas con la estrategia militar seguida desde entonces.
La derrota electoral ha llevado a Trump a buscar responsabilidades dentro de su Administración. La pérdida del control republicano de las dos cámaras del Congreso ha incrementado la inquietud en la Casa Blanca y ha abierto un debate sobre la gestión del conflicto.
El vicepresidente JD Vance también ha relacionado públicamente la guerra con el resultado electoral. En un mensaje publicado el miércoles en X, sostuvo que, a su juicio, los republicanos habían perdido por el conflicto.
La continuidad de otros dos altos mandos militares también está en entredicho. Se trata del almirante Brad Cooper, responsable de las fuerzas estadounidenses en Oriente Próximo, y del general Dan Caine, principal asesor militar de Trump. Ambos participaron estrechamente en el diseño de la estrategia frente a Irán.
DeSantis aparece entre los posibles sustitutos
Si Trump finalmente destituye a Hegseth, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, figura entre las opciones que se manejan dentro del Partido Republicano para ocupar el puesto, según CBS News.
El calendario político podría facilitar ese relevo. El mandato de DeSantis como gobernador termina el 5 de enero y el Senado actual aún podría confirmar su eventual nombramiento antes de que cambien las mayorías en el Congreso. De acuerdo con la información publicada, asumiría el cargo poco después de dejar la gobernación.
La posibilidad sigue siendo, no obstante, una hipótesis. La Casa Blanca insiste en que Trump mantiene su plena confianza en Hegseth y no ha anunciado ningún cambio en la dirección del Departamento de Defensa.
La presión política puede aumentar
El secretario ya había sido objeto de críticas por parte de miembros del Partido Demócrata, algunos de los cuales plantearon abrir un proceso para destituirlo. El cambio de mayorías en ambas cámaras podría darles más margen para volver a impulsar esa iniciativa.
Por ahora, el presidente analiza sus opciones mientras revisa las causas de la derrota republicana. La decisión sobre Hegseth dependerá de si Trump convierte esas consultas internas en un relevo formal o mantiene al secretario al frente de Defensa.











