U.S. Bank ha completado un pago internacional entre sus divisiones de Norteamérica y Europa utilizando USBDC, una stablecoin vinculada al dólar y emitida por el propio banco. La prueba, apoyada en la red blockchain Stellar (XLM), marca un paso más allá de la experimentación técnica: la entidad está evaluando el uso de este activo digital en pagos transfronterizos, gestión de liquidez y transferencia de garantías.
Una prueba centrada también en el control del token
La operación no se limitó a comprobar si una transferencia podía ejecutarse sobre una blockchain. U.S. Bank también ensayó la emisión y el canje de USBDC, además de mecanismos para congelar y recuperar tokens.
Estas funciones resultan especialmente relevantes para una entidad bancaria. La velocidad de liquidación es solo una parte del desafío. Cualquier instrumento destinado a integrarse en la operativa financiera debe responder también a los requisitos relacionados con la prevención del fraude, el cumplimiento normativo y la gestión de riesgos.
Stellar fue la infraestructura elegida para la prueba. La red lleva años operativa y está orientada al procesamiento de pagos y al movimiento de activos digitales. Sobre ella, U.S. Bank pudo evaluar tanto el funcionamiento de la stablecoin como algunas de las herramientas de control necesarias para su posible uso dentro del banco.
Gunjan Kedia, consejera delegada de U.S. Bank, afirmó que el ensayo demuestra la capacidad de la entidad para agilizar la gestión internacional de efectivo y los pagos. Por ahora, el banco no ha comunicado cuándo podrán utilizar USBDC sus clientes.
Los bancos convierten las stablecoins en infraestructura de pagos
El movimiento de U.S. Bank se produce en un momento de creciente interés de la banca tradicional por las monedas digitales vinculadas a divisas. SoFi ya había puesto una stablecoin propia a disposición de sus aproximadamente 15 millones de clientes, convirtiéndose en el primer banco estadounidense en hacerlo, según la información disponible.
Además, 21 grandes entidades financieras anunciaron la semana pasada su intención de crear conjuntamente una empresa emisora de stablecoins. Entre ellas figuran Bank of America, Citi, Goldman Sachs y UBS. El plan contempla el lanzamiento de un primer token denominado en dólares durante la primera mitad de 2027 y la posible incorporación posterior de otras divisas.
Europa también trabaja en una alternativa propia. Un consorcio formado por decenas de entidades financieras desarrolla una stablecoin vinculada al euro, en una señal de que la cuestión ya no se limita al mercado estadounidense.
Del mercado cripto a la banca tradicional
Durante años, las stablecoins en dólares fueron utilizadas principalmente por operadores del ecosistema de criptomonedas. Su capacidad para mover valor y liquidar operaciones de forma continua las ha situado ahora en el radar de los bancos como posible infraestructura para pagos disponibles las 24 horas del día.
Con USBDC, U.S. Bank está examinando cómo adaptar esa tecnología a procesos bancarios concretos, incluidos los pagos internacionales y la gestión de liquidez. El proyecto todavía no tiene una fecha anunciada para su apertura a clientes, pero refleja el cambio de enfoque del sector: el debate empieza a centrarse menos en si los grandes bancos emplearán stablecoins y más en cómo podrán incorporarlas a su operativa sin renunciar a los controles financieros existentes.










