Los futuros de Wall Street anticipan una apertura claramente alcista este lunes, con avances del 0,7% para el S&P 500 y del 1,1% para el Nasdaq 100. El mercado recibe con optimismo la caída del petróleo y las señales de acercamiento entre Estados Unidos y China antes de la reunión que Donald Trump y Xi Jinping mantendrán el jueves en Washington.
El tono positivo se consolidó durante el fin de semana, después de que el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, mantuviera conversaciones con responsables comerciales chinos. Bessent describió esos contactos como “muy exitosos”, una valoración que ha contribuido a elevar las expectativas de cara al encuentro entre ambos presidentes.
La reunión entre Trump y Xi, en el centro de la atención
La cumbre será seguida de cerca por los mercados financieros, especialmente por las posibles decisiones en materia comercial y tecnológica. Estados Unidos y China tratan de estabilizar su relación económica después de las nuevas tensiones registradas durante los últimos meses.
Para los inversores, el principal interrogante es si las conversaciones permitirán evitar nuevas medidas que perjudiquen al intercambio entre las dos mayores economías del mundo. La imposición de aranceles adicionales o de restricciones tecnológicas podría afectar especialmente a las compañías estadounidenses con una elevada dependencia del mercado chino.
Los contactos mantenidos durante el fin de semana han aportado confianza, pero todavía no constituyen un acuerdo. El alcance real de ese entendimiento, y su posible impacto sobre las empresas, solo podrá valorarse después de la reunión de Trump y Xi. Hasta entonces, el mercado seguirá reaccionando a las señales políticas que lleguen desde ambos gobiernos.
El petróleo pierde los 100 dólares y reduce la presión inflacionista
La evolución del crudo ofrece otro respaldo al ánimo comprador. El precio del petróleo cayó este lunes por debajo de los 100 dólares por barril, coincidiendo con una recuperación de los flujos de crudo a través del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas estratégicas para el transporte energético.
De acuerdo con el Mando Central de Estados Unidos, los envíos de petróleo y gas por ese paso marítimo alcanzaron durante las dos últimas semanas su nivel más alto en seis meses. Una mayor circulación de crudo ha contribuido a aliviar las preocupaciones sobre el suministro y ha favorecido el descenso de los precios.
Para Wall Street, un petróleo más barato puede moderar las presiones inflacionistas asociadas a la energía. Si esa tensión disminuye, la Reserva Federal podría tener menos incentivos para endurecer su política monetaria con nuevas subidas de tipos. La relación no es automática, pero el comportamiento del crudo forma parte de las variables que el banco central estadounidense vigila al evaluar la inflación.
Los tipos y los próximos datos marcarán la semana
El mercado de renta variable no dejará de prestar atención a la política monetaria. Austan Goolsbee, presidente de la Reserva Federal de Chicago, advirtió este lunes de que llevar la inflación hasta el objetivo del 2% no tiene por qué ser un proceso indoloro.
Durante los próximos días se publicarán nuevos indicadores sobre la industria estadounidense, el mercado laboral y las expectativas de inflación. Esas referencias podrían ayudar a determinar hasta qué punto la Reserva Federal conserva margen para volver a subir los tipos antes de que termine el año.
Por ahora, la combinación de un petróleo a la baja y unas perspectivas más favorables para el diálogo entre Washington y Pekín domina el arranque de la semana. La atención se concentrará en si ese optimismo inicial se traduce en avances concretos cuando Trump y Xi se sienten a negociar.











