El primer ministro de Singapur, Lawrence Wong, verá aumentar un 64% su paquete retributivo anual, que pasará de 2,2 millones a 3,6 millones de dólares singapurenses. La nueva cifra equivale aproximadamente a 2,85 millones de dólares estadounidenses y consolidará a Wong como el líder político mejor pagado del mundo, según la información difundida por CNBC.
La subida ampliará aún más la distancia entre la remuneración del jefe del Gobierno singapurense y la de otros dirigentes internacionales. Wong cobrará más de cuatro veces lo que percibe el presidente de Suiza y cerca de siete veces el salario anual del presidente de Estados Unidos, establecido en 400.000 dólares. El nuevo paquete del primer ministro también supera la suma de los salarios legales de los líderes de Estados Unidos, Suiza, Australia, Canadá, Corea del Sur y Nueva Zelanda.
Un sistema basado en salarios transparentes
Singapur defiende desde hace años un modelo retributivo diseñado para evitar pagos opacos o beneficios personales adicionales. Los ministros reciben una remuneración única y claramente definida. Incluso cuando un miembro del Ejecutivo acumula varias carteras, no percibe un sueldo extra por cada responsabilidad.
El sistema vincula las retribuciones políticas con el mercado privado. El salario inicial de los ministros se calcula tomando como referencia el ingreso mediano de los 1.000 ciudadanos singapurenses con mayores rentas. Sobre esa cantidad se aplica un descuento del 40% para reflejar la naturaleza pública del cargo.
Con la revisión anunciada, la remuneración ministerial de referencia aumentará de 1,1 millones a 1,8 millones de dólares singapurenses. El primer ministro recibe el doble de esa cantidad, lo que explica el nuevo paquete anual de 3,6 millones.
La captación de talento, en el centro del debate
Las autoridades singapurenses justifican este enfoque con un argumento habitual en el diseño de la Administración pública: los salarios deben ser suficientemente competitivos para atraer a profesionales con experiencia en empresas, finanzas y otros sectores de altos ingresos. De lo contrario, sostienen, parte de los candidatos cualificados podría optar por permanecer en el sector privado.
El nivel de las remuneraciones, sin embargo, también genera controversia dentro del país. El propio Wong ha reconocido que los salarios de los políticos son un asunto emocional. La diferencia entre estas cifras y los ingresos de la mayoría de los ciudadanos alimenta el escepticismo sobre el modelo, pese a que el Gobierno lo presenta como una fórmula transparente y sin complementos ocultos.
Para reducir la presión política asociada a la subida, Wong se ha comprometido a donar durante cinco años el importe íntegro de su incremento salarial a organizaciones benéficas mientras continúe en el cargo de primer ministro.
La subida no se aplicará de forma automática
El nuevo baremo tampoco significa que todos los ministros vayan a percibir de inmediato el salario máximo previsto. Los actuales cargos políticos recibirán, a partir del 15 de octubre, un ajuste único de hasta el 9%.
Las revisiones posteriores dependerán de factores como el rendimiento, las responsabilidades asumidas y el tiempo transcurrido desde la última actualización salarial. Así, un ministro que actualmente cobra 1,1 millones de dólares singapurenses podría pasar en una primera etapa a unos 1,2 millones, en lugar de saltar directamente hasta los 1,8 millones fijados como referencia.











