El Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes de Estados Unidos estudiará el 16 de septiembre una reforma fiscal para los activos digitales que, según las estimaciones del Comité Conjunto de Fiscalidad, elevaría la recaudación federal neta en unos 500 millones de dólares entre los ejercicios fiscales 2027 y 2036. El proyecto busca simplificar algunos usos habituales de las criptomonedas, aunque compensaría esas rebajas con nuevas obligaciones para operadores y ciertos inversores.
Menos fricción para las stablecoins y las comisiones
La propuesta, identificada como H.R. 10357 o Ley de Certeza Fiscal de los Activos Digitales, contempla un tratamiento específico para las stablecoins denominadas en dólares estadounidenses. El objetivo es evitar que las pequeñas oscilaciones alrededor de la paridad de un dólar generen ganancias o pérdidas fiscales cada vez que el usuario emplea estos activos.
En las operaciones que cumplan los requisitos establecidos, el valor de reembolso determinaría generalmente la base fiscal y el importe de la transmisión dentro de unas bandas fijadas en torno a esa paridad. La medida no se aplicaría a operadores, intermediarios ni distribuidores. También quedarían fuera determinados usuarios que realicen más de 5.000 operaciones contabilizadas y los contribuyentes cuya moneda funcional no sea el dólar.
El texto también excluiría del cálculo de ganancias o pérdidas las operaciones con activos digitales destinadas a pagar comisiones de red o de transacción de hasta 10 dólares. La disposición abarcaría costes como las tarifas de gas de una cadena de bloques y ciertas comisiones de negociación o de liquidez. Se aplicaría a las transmisiones realizadas después del 31 de diciembre de 2027.
Esta rebaja sería una de las partidas más costosas del proyecto. El Comité Conjunto de Fiscalidad calcula que reduciría la recaudación federal en 2.365 millones de dólares hasta 2036. La propuesta no crea, sin embargo, una exención general de 10 dólares para compras realizadas con bitcoin u otras criptomonedas: el alivio se limita a las comisiones vinculadas a las transacciones.
La compensación: ventas con pérdidas y valoración a mercado
Para recuperar ingresos, el proyecto extendería a los activos digitales negociados las restricciones de la llamada regla de venta con recompra, salvo en el caso de las stablecoins estadounidenses que cumplan los requisitos. Actualmente, un inversor puede vender bitcoin con pérdidas, recomprarlo inmediatamente y, por lo general, mantener el derecho a utilizar esa pérdida fiscal, ya que las normas se aplican principalmente a acciones y valores.
H.R. 10357 limitaría esa estrategia y alcanzaría también determinados activos económicamente equivalentes, incluidas versiones envueltas y tokenizadas. El Comité Conjunto de Fiscalidad estima que el cambio aportaría 1.707 millones de dólares adicionales entre 2027 y 2036.
Otra disposición ampliaría el acceso al sistema de valoración a mercado para operadores y negociantes de activos digitales cuya actividad reúna las condiciones de un negocio. Esta modificación generaría, según la misma estimación, 2.332 millones de dólares durante el periodo presupuestario. En conjunto, ambas medidas superarían los 4.000 millones de dólares de ingresos y ayudarían a compensar las reducciones previstas en otras partes del texto.
Préstamos, staking y regularización fiscal
La reforma también acercaría el tratamiento de determinados préstamos de activos digitales al que ya existe para el préstamo de valores. Las operaciones que cumplan las condiciones sobre la devolución de activos equivalentes y la estructura económica del acuerdo podrían no tributar de forma inmediata como una venta, lo que reduciría la incertidumbre sobre estas transacciones.
En el caso de los fondos de inversión, el proyecto impediría que un vehículo que reúna los requisitos pierda su condición fiscal únicamente porque su fiduciario haga staking con los activos digitales que mantiene. La medida podría eliminar una barrera para productos que buscan obtener recompensas por validación.
El alcance sería más limitado para mineros y stakers individuales. Los ingresos por validación se clasificarían como renta ordinaria y se establecerían reglas sobre su atribución territorial, pero se mantendría el criterio actual sobre el momento de tributación: las recompensas se reconocerían generalmente cuando el contribuyente obtenga el control de ellas. El texto no incorpora, por tanto, la propuesta del sector de diferir el impuesto hasta la venta de los activos generados.
Además, el Tesoro tendría que crear un programa voluntario de divulgación para activos digitales. Los contribuyentes que cumplan los requisitos podrían corregir declaraciones anteriores, abonar los impuestos y los intereses pendientes y, potencialmente, obtener un alivio sobre determinadas sanciones.
La votación en el comité será la primera prueba de estos acuerdos. Los legisladores aún podrán introducir cambios antes de decidir si el proyecto avanza. Después tendría que superar una votación en el pleno de la Cámara, pasar por el Senado y recibir la aprobación presidencial. Cualquier modificación en las reglas sobre las stablecoins, las comisiones o las ventas con pérdidas podría alterar la previsión de una recaudación neta adicional de 500 millones de dólares.












