Bitcoin volvió a situarse por encima de los 80.000 dólares el 18 de septiembre, en una subida que ya estaba en marcha durante la sesión europea, antes de que se conocieran varios datos económicos débiles de Estados Unidos. En el momento de referencia, la criptomoneda cotizaba en 80.856 dólares, con un avance del 5,60% en 24 horas.
El movimiento encaja con un repunte general de los activos de riesgo, liderado por el sector tecnológico, aunque los datos disponibles no permiten atribuirlo a un único detonante. La recuperación coincidió con la debilidad del yen y con el regreso de las entradas netas en los fondos cotizados de bitcoin al contado en Estados Unidos.
Una subida que comenzó antes de los datos estadounidenses
Bitcoin rondaba los 78.309 dólares en las primeras operaciones europeas, según Dow Jones, que vinculó el avance a la recuperación registrada el jueves en los valores tecnológicos. El contexto bursátil también era más favorable: los futuros del Nasdaq 100 subían un 0,56% a las 9:50, hora británica, mientras el abaratamiento del petróleo reducía las preocupaciones sobre la inflación, de acuerdo con Reuters.
La secuencia apunta a una mejora del apetito por el riesgo más que a una reacción inmediata a las cifras macroeconómicas de Estados Unidos. Cuando comenzaron las operaciones bursátiles en Wall Street, bitcoin ya superaba los 79.000 dólares y avanzaba más de un 4%, según un informe de Yahoo Finance publicado a las 15:13, hora británica.
Los datos publicados posteriormente ofrecieron argumentos para cuestionar la necesidad de un endurecimiento monetario adicional, pero no explican por sí solos una subida que ya era visible desde la mañana. La producción industrial estadounidense se mantuvo sin cambios en agosto y la producción manufacturera cayó un 0,3%. Además, el índice adelantado de actividad económica retrocedió un 0,1%, frente a la subida del 0,1% que esperaba el mercado.
La lectura tampoco fue simplemente una historia de descenso de los rendimientos de la deuda. Antes de la apertura estadounidense, el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años subía 2,9 puntos básicos, hasta el 4,976%, según Reuters.
El yen y los ETF aportan señales de apoyo
El Banco de Japón elevó su objetivo para el tipo de interés de referencia del 1% al 1,25%, con una votación de 7 a 2. La decisión, anunciada a las 3:54, hora británica, estaba en línea con las expectativas y entrará en vigor el 24 de septiembre.
El yen se debilitó durante la ventana de la decisión. Las observaciones diarias del banco central situaron al dólar entre 156,15 y 156,17 yenes a la 1:00, y entre 157,48 y 157,50 a las 9:00. Reuters atribuyó la reacción a los dos votos discrepantes y a unas indicaciones menos agresivas de lo que esperaban algunos operadores.
Una divisa japonesa más débil es compatible con un repunte de alivio en las posiciones financiadas en yenes, pero no demuestra que ese capital se trasladara a bitcoin. Es, por tanto, un posible mecanismo de apoyo y no una explicación concluyente de la subida.
Los ETF estadounidenses de bitcoin al contado registraron el 17 de septiembre entradas netas de 159,5 millones de dólares, según Farside Investors. BlackRock, a través de IBIT, concentró la mayor parte de las entradas, aunque las retiradas de otros fondos redujeron el resultado agregado. La cifra llegó después de dos sesiones consecutivas de salidas, los días 15 y 16 de septiembre.
La demanda aún no confirma un cambio de tendencia
La sesión positiva de los fondos supone una mejora concreta de la demanda, pero un solo día no basta para confirmar una reversión duradera. Además, los datos diarios no permiten saber cuándo se produjeron las compras ni determinar qué parte de la subida del viernes procedió de esos vehículos.
Las liquidaciones también pudieron amplificar el movimiento. CoinGlass registró liquidaciones de futuros de bitcoin por unos 230,6 millones de dólares en 24 horas, con un interés abierto de 56.360 millones. Sin embargo, el total incluye posiciones largas y cortas y no ofrece, por sí solo, un desglose que permita medir el peso de un eventual cierre forzoso de posiciones bajistas.
El contexto regulatorio aportó además una referencia más amplia: el jueves, la SEC aprobó una exención condicionada para determinados centros de negociación de acciones y proveedores de liquidez tokenizados. La medida no constituye una autorización específica para bitcoin.
Por ahora, la secuencia respalda la interpretación de un repunte de alivio, con una mejora todavía tentativa de la demanda. La continuidad de las entradas en los ETF y un desglose direccional de las liquidaciones ofrecerían señales más claras sobre si el avance responde a compras nuevas o, en buena medida, a coberturas de posiciones bajistas.












