La preocupación por el volumen de deuda que sostiene la expansión de la inteligencia artificial ya se refleja en el mercado de crédito. En septiembre se negociaron cada semana más de 9.000 millones de dólares en seguros contra impagos —los denominados credit default swaps (CDS)— vinculados a compañías como Oracle, SpaceX, Alphabet, Amazon, Meta, Broadcom y Nvidia. En julio, ese volumen no alcanzaba los 2.000 millones.
El aumento de la contratación de estos instrumentos indica que los inversores están pagando más por protegerse frente a un eventual deterioro de la solvencia de las empresas que lideran el ciclo de inversión en IA. No implica que el mercado anticipe una oleada inmediata de quiebras, pero sí que percibe un riesgo crediticio mayor, incluso entre compañías consideradas financieramente sólidas.
La financiación de la IA eleva la exposición al crédito
Las empresas vinculadas a la inteligencia artificial han captado este año unos 466.000 millones de dólares mediante deuda, frente a los 101.000 millones registrados en el mismo periodo de 2025. Estos recursos se están destinando principalmente a centros de datos, chips y otras infraestructuras necesarias para ampliar la capacidad del sector.
El ritmo de endeudamiento ha llevado a los inversores a preguntarse si los flujos de caja futuros serán suficientes para atender todos esos compromisos. De ahí que el mercado esté siguiendo con especial atención la evolución de los diferenciales de los CDS y del flujo de caja libre de las compañías.
El diferencial de un CDS refleja el coste de asegurar una deuda frente a un posible impago. Cuando sube, la protección resulta más cara y el mercado está asignando un mayor riesgo a la empresa cubierta.
El coste de cubrirse sube incluso para Meta y Nvidia
El encarecimiento alcanza también a algunos de los grandes nombres tecnológicos. El diferencial del CDS a cinco años de Meta ha subido este mes hasta aproximadamente 108 puntos básicos, mientras que el de Nvidia se sitúa en torno a 101 puntos básicos. Los diferenciales de Alphabet y Amazon también han alcanzado máximos históricos.
La señal no equivale por sí sola a una previsión de quiebra. Más bien muestra que los inversores están dispuestos a asumir un coste superior para limitar su exposición a posibles problemas crediticios en empresas que, hasta ahora, han estado entre las referencias más fuertes del sector.
La presión es más intensa en las compañías con mayor endeudamiento. El diferencial de Oracle ronda los 322 puntos básicos, más del doble que a comienzos de año. En SpaceX, el indicador se sitúa cerca de los 226 puntos básicos, frente a los aproximadamente 110 puntos que registraba cuando sus CDS comenzaron a negociarse en junio.
CoreWeave concentra la mayor prima de riesgo
CoreWeave presenta una situación todavía más exigente. El diferencial de su CDS a cinco años ronda los 1.090 puntos básicos. Según los datos recogidos por el Financial Times, asegurar una cobertura de 10 millones de dólares exige desembolsar unos 1,82 millones por adelantado, además del pago de primas trimestrales.
La evolución de estos precios cobra importancia por la estrecha relación financiera entre las empresas del ecosistema de IA. Proveedores, clientes y financiadores suelen formar parte de los mismos circuitos de capital. Si una compañía muy endeudada encuentra dificultades, el impacto podría transmitirse a otras a través del mercado de crédito.
Por ese motivo, los diferenciales de los CDS se han convertido en una de las señales que los inversores observan para medir la fragilidad del actual ciclo de inversión en inteligencia artificial.











