JPMorgan estima que Bitcoin (BTC) podría ofrecer una rentabilidad superior a la de la bolsa estadounidense, el sector inmobiliario cotizado y el oro durante los próximos diez a quince años. La previsión, incluida por primera vez en el análisis a largo plazo de la entidad para la criptomoneda, llega acompañada de una advertencia clara: el potencial de rendimiento de Bitcoin implica también un nivel de riesgo considerablemente mayor.
Una rentabilidad esperada del 10% anual
La estimación aparece en el informe anual de previsiones a largo plazo para los mercados de capitales de 2027, publicado por JPMorgan Asset Management el 19 de octubre. El documento analiza la rentabilidad esperada de más de 200 clases de activos y sitúa a Bitcoin entre las inversiones con mejores perspectivas dentro de las comparadas.
La entidad calcula para Bitcoin una rentabilidad anual compuesta del 10%. La cifra supera el 7,5% previsto para las acciones de grandes empresas estadounidenses y el 8,2% estimado para el sector inmobiliario cotizado. El oro queda por debajo, con una previsión del 5,5% anual.
La diferencia entre esas tasas puede tener un efecto relevante cuando se mantiene durante varios años. Según el ejemplo recogido en el análisis, una inversión inicial de 10.000 dólares que obtuviera un 10% anual durante quince años alcanzaría aproximadamente 41.800 dólares. Con una rentabilidad del 7,5%, el mismo capital se situaría en torno a 29.600 dólares al final de ese periodo.
Matt Hougan, director de inversiones de Bitwise, destacó estas cifras y señaló que los cálculos de JPMorgan colocan a Bitcoin como el activo con mayor rentabilidad esperada entre las inversiones analizadas.
El coste de ese potencial: una volatilidad mucho mayor
La proyección favorable no oculta la principal limitación de Bitcoin para una cartera: sus fuertes oscilaciones de precio. JPMorgan estima una volatilidad anual del 55% para la criptomoneda, aproximadamente el triple de la prevista para las acciones de grandes compañías estadounidenses, situada en torno al 18%.
El oro presenta una volatilidad estimada del 17,2%. La comparación ayuda a entender por qué una rentabilidad media elevada no se traduce necesariamente en un resultado final equivalente. De hecho, JPMorgan calcula para Bitcoin una rentabilidad media anual del 20,9% si se utiliza la media aritmética de los resultados de cada ejercicio, pero reduce la previsión al 10% cuando emplea una tasa compuesta.
La diferencia responde al impacto de las pérdidas pronunciadas. En una serie de rendimientos muy irregulares, los descensos importantes pueden erosionar de forma significativa el capital y limitar el crecimiento acumulado, aunque la media simple de los resultados anuales sea elevada.
Bitcoin continúa fuera de los modelos principales de carteras
Pese a asignarle la mayor rentabilidad esperada entre los activos comparados, JPMorgan todavía no incorpora Bitcoin a sus principales modelos de carteras de inversión. La entidad analiza la criptomoneda por separado debido a su volatilidad y a la relación cambiante que mantiene con los mercados tradicionales.
En algunos periodos, Bitcoin se mueve en la misma dirección que la bolsa estadounidense; en otros, sigue una trayectoria diferente. Esa correlación variable dificulta determinar qué capacidad de protección puede aportar dentro de una cartera diversificada.
Como referencia, JPMorgan prevé una rentabilidad anual del 7% para una cartera tradicional formada por un 60% de acciones y un 40% de bonos. Todas las estimaciones se basan en datos de mercado disponibles hasta el 30 de septiembre de 2026 y están concebidas para la planificación a largo plazo, no como una previsión sobre la evolución inmediata del precio de Bitcoin.











