El cocinero cántabro Nacho Solana ha reivindicado los orígenes de la cocina tradicional con la elaboración, desde cero, de unos callos.
Una elaboración ligada a la tradición
La propuesta del reconocido chef parte de uno de los platos más representativos de la cocina popular. Solana ha asumido todo el proceso de preparación de los callos, en una apuesta por recuperar el vínculo con las elaboraciones de raíz y con la identidad gastronómica de Cantabria.
La iniciativa pone el foco en el origen del plato y en el trabajo que implica prepararlo sin recurrir a elaboraciones ya terminadas. Más allá del resultado final, la elaboración reivindica una forma de entender la cocina basada en el tiempo, el producto y el conocimiento de las recetas tradicionales.
El valor de volver a los orígenes
Con este gesto, Nacho Solana defiende la vigencia de una cocina vinculada a sus raíces. Los callos, asociados a la tradición culinaria, se convierten así en el punto de partida para reivindicar la identidad gastronómica y la importancia de mantener vivos sus métodos de elaboración.












