Elon Musk ha acusado a Ucrania de utilizar Starlink, el servicio comercial de conexión por satélite de SpaceX, para ejecutar ataques ofensivos con drones. Según el empresario, ese uso incumple las condiciones del servicio y llevó a la compañía a intervenir la semana pasada para bloquearlo.
Las declaraciones se producen después de varios días de interrupciones en las comunicaciones por satélite utilizadas por las fuerzas ucranianas. Kiev había anunciado poco antes que los problemas con Starlink y con su versión militar, Starshield, habían quedado resueltos.
Musk distingue entre Starlink y Starshield
En una publicación en X, Musk afirmó que Starlink nunca fue diseñado para operaciones militares ofensivas. El empresario sostuvo que el servicio, concebido como una conexión comercial para usuarios civiles, no puede emplearse para lanzar ataques con drones cuyo objetivo sea matar personas.
“Nunca se ha permitido, ni debería permitirse”, escribió Musk al referirse a ese uso. A continuación, señaló que el Ejército ucraniano había incumplido esas condiciones y confirmó que SpaceX tomó medidas durante la semana anterior para impedir que Starlink se utilizara con ese fin.
El empresario separó esa cuestión de Starshield, la variante militar de la red de satélites. Según su explicación, este sistema está bajo el control del Gobierno estadounidense, por lo que corresponde a Washington decidir qué restricciones se aplican. Ucrania utiliza ambos servicios, aunque la fuente no precisa qué alcance tuvieron las medidas sobre cada uno.
Ucrania había informado de la recuperación de las conexiones
Los problemas de conectividad se hicieron especialmente visibles el 14 de octubre, cuando Ucrania comunicó que las conexiones por satélite se interrumpían a velocidades elevadas. Las incidencias afectaron sobre todo a drones militares y complicaron, entre otras tareas, la interceptación de drones de ataque rusos.
El sábado, el Ministerio de Defensa ucraniano anunció que el servicio volvía a funcionar con normalidad. Las pruebas realizadas durante la noche indicaron que Starshield recuperaba la conexión a velocidades superiores a 400 kilómetros por hora, frente al límite aproximado de 161 kilómetros por hora que se registraba anteriormente. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, confirmó también que las comunicaciones habían vuelto a ser estables.
La recuperación de las conexiones no ha despejado, sin embargo, todas las dudas sobre el origen y el alcance de las restricciones. Musk ha confirmado la intervención de SpaceX en relación con el uso ofensivo de Starlink, pero no ha detallado públicamente qué medidas concretas se aplicaron ni durante cuánto tiempo.
La disputa eleva la tensión entre Washington y Kiev
El episodio ha añadido presión a la relación entre Ucrania y Estados Unidos. The Wall Street Journal informó de que Musk había ordenado limitar las conexiones por satélite. El presidente Donald Trump negó ser responsable de esa decisión, aunque el mismo diario publicó después que se había puesto en contacto personalmente con Musk para pedirle que levantara las restricciones.
La crisis coincidió con otros movimientos diplomáticos y energéticos. Los problemas de conexión surgieron poco después de que Trump alcanzara un acuerdo con el presidente ruso, Vladímir Putin, sobre el suministro de diésel. En ese contexto, Washington decidió no imponer por el momento nuevas sanciones a Rusia. Trump también había pedido a Ucrania que dejara de atacar las refinerías de petróleo rusas.
Aunque las comunicaciones fueron restablecidas, la responsabilidad exacta sobre las restricciones aplicadas a Starshield continúa sin estar clara. La acusación de Musk vuelve a situar en el centro del debate el control privado y gubernamental de las redes de comunicación por satélite empleadas en la guerra.










