Las plataformas de criptomonedas que operan en Brasil tienen hasta hoy, viernes 30 de octubre, para solicitar una licencia al banco central y poder continuar con su actividad. Las empresas que no presenten la documentación dentro del plazo deberán interrumpir sus servicios en un máximo de 30 días.
La solicitud permite seguir operando de forma provisional
El nuevo marco regulatorio afecta a las plataformas de intercambio, a las empresas de custodia y a otros proveedores de servicios relacionados con criptoactivos. El banco central anunció las normas en noviembre de 2025, dentro de un proceso de endurecimiento de las exigencias aplicables al sector.
Las compañías que registren su solicitud a tiempo podrán continuar operando de manera provisional mientras el supervisor analiza la documentación. Según el abogado Fabio Cendão, la revisión puede prolongarse hasta dos años. Durante ese periodo, las empresas quedarían sujetas a las nuevas obligaciones aunque la autorización definitiva aún no se haya resuelto.
Binance, Coinbase y OKX figuran entre las plataformas que ya han solicitado una licencia. La situación puede ser más compleja para los operadores de menor tamaño, que afrontan unos costes de cumplimiento potencialmente difíciles de asumir.
Capital mínimo y controles más exigentes
Los requisitos económicos varían según los servicios prestados. Las empresas deberán contar con un capital mínimo equivalente a entre aproximadamente 2 y 7 millones de dólares. A esa exigencia se suman mayores obligaciones en materia de seguridad, prevención del blanqueo de capitales y custodia de criptoactivos.
Cendão considera que el coste conjunto de estas medidas podría dejar fuera del mercado a parte de las compañías pequeñas y favorecer una mayor concentración en las grandes plataformas. La norma no solo eleva las barreras financieras: también obliga a reforzar los procedimientos internos y los controles sobre las operaciones.
Uno de los puntos que todavía genera dudas es el tratamiento de las transacciones realizadas con monederos personales. Thiago Sarandy, directivo de Binance, ha señalado la falta de claridad sobre cómo deben controlar las plataformas el origen y el destino de los criptoactivos en este tipo de movimientos.
La regulación fija además un límite de 100.000 dólares para determinadas transacciones internacionales con criptoactivos. Sarandy sostiene que aún no está suficientemente definido cómo deben aplicar las empresas esta disposición. La asociación sectorial ABCripto ha trasladado sus consultas al banco central, aunque, según la información disponible, todavía no ha recibido respuesta.
Un mercado relevante para el sector cripto
Las nuevas reglas llegan en un mercado de grandes dimensiones. Según Chainalysis, entre julio de 2025 y junio de 2026 se procesaron en Brasil transacciones con criptoactivos por unos 252.500 millones de dólares.
El proceso de licencias también está provocando cambios en la oferta disponible para los usuarios. Bitso ha decidido dejar de prestar servicios directamente a clientes particulares en Brasil y colaborará con Mercado Bitcoin para atenderlos.
A partir del 6 de noviembre, los bancos y las entidades de pago estarán sometidos asimismo a restricciones más estrictas cuando operen con empresas de criptomonedas que no hayan obtenido autorización. Ese calendario añade presión a las plataformas que todavía no hayan iniciado el trámite y refuerza el alcance de la supervisión sobre el conjunto del ecosistema.












