Bitcoin (BTC) cerró octubre con una caída del 7,33%, hasta situarse en torno a los 77.450 dólares. El retroceso convierte al mes en el peor octubre de la criptomoneda desde 2014 y rompe una racha de cuatro meses consecutivos con balance positivo. También es el primer cierre mensual en negativo desde junio.
El resultado supone una excepción a la histórica fortaleza de Bitcoin en octubre, un patrón que ha dado lugar al apodo de «uptober» entre los inversores del mercado cripto. La criptomoneda comenzó el mes cerca de los 83.600 dólares y alcanzó su máximo mensual el día 2, alrededor de los 87.200 dólares, antes de iniciar una trayectoria descendente.
Un octubre débil frente a un entorno adverso
La pérdida del 7,33% es la cuarta peor registrada por Bitcoin en octubre. Solo fueron más intensas las caídas de sus primeros años: un 34,73% en 2011, un 11,08% en 2012 y un 12,57% en 2014.
El movimiento no se produjo de forma aislada dentro de los mercados financieros. El encarecimiento del petróleo, en un contexto marcado por la falta de acuerdo entre Irán y Estados Unidos, aumentó la presión sobre los activos de riesgo. A ello se sumaron las fuertes caídas de las compañías tecnológicas, las dudas sobre el tiempo necesario para rentabilizar las grandes inversiones en inteligencia artificial y el elevado endeudamiento acumulado por algunas empresas del sector.
Los tipos de interés más altos también han encarecido la financiación de esas compañías y han reducido el atractivo de sus expectativas de rentabilidad. En ese contexto, el Nasdaq 100 perdió casi lo mismo que Bitcoin, un 6,88%, mientras que el oro retrocedió un 6,87%.
La resistencia relativa de BTC resulta especialmente significativa porque el mes también estuvo marcado por el robo de más de 6.000 millones de dólares sufrido por Binance, descrito en la fuente como el mayor ciberataque de la historia del sector. Pese a ese episodio, el precio no amplió su retroceso hasta niveles que alterasen por completo su estructura reciente.
El soporte técnico centra ahora la atención
En el gráfico mensual, Bitcoin mantiene una lectura que todavía puede considerarse constructiva. Tras superar el rango de cotización anterior, el precio ha retrocedido hasta su límite superior y lo está poniendo a prueba como soporte. La caída, por tanto, no ha devuelto a la criptomoneda al interior de ese rango.
El comportamiento guarda similitudes con el registrado a comienzos de 2023. En aquel momento, el límite superior del rango también pasó a funcionar como soporte antes de que Bitcoin iniciara una subida que posteriormente le llevó a nuevos máximos históricos. La comparación no implica que el mismo desenlace vaya a repetirse ni permite establecer un calendario: en 2023 el impulso tardó un tiempo en cobrar fuerza.
Bitcoin acumula además cuatro semanas consecutivas de pérdidas, su peor racha desde mayo. Sin embargo, el retroceso es menos pronunciado que otras correcciones observadas durante el último año, un elemento que el análisis técnico utiliza como argumento para sostener que el mercado podría seguir dentro de una fase alcista.
Noviembre parte con un precedente favorable
El próximo mes cuenta con un historial más favorable. Según los datos de CoinGlass citados en la fuente, noviembre registra una rentabilidad mediana del 10,92% para Bitcoin desde 2010. Ese comportamiento histórico explica que octubre y noviembre suelan figurar entre los periodos más observados por el mercado.
El precedente, no obstante, convive ahora con un entorno de mayor presión sobre los activos de riesgo. Por eso, la evolución del soporte situado en el antiguo límite superior del rango será una de las referencias principales para valorar si el retroceso de octubre es una corrección contenida o el inicio de un deterioro más profundo.











