La industria de las criptomonedas ha destinado unos 170 millones de dólares a las elecciones de mitad de mandato de Estados Unidos, el mayor gasto de campaña de su historia, según CoinDesk. La mayor parte de ese dinero ha respaldado a candidatos republicanos y se concentra especialmente en Ohio, donde los grupos del sector intentan derrotar al demócrata Sherrod Brown.
Los comicios se celebran este martes 3 de noviembre y pueden determinar qué apoyos tendrá el Congreso en 2027 para aprobar una ley que establezca reglas para los exchanges y distribuya la supervisión de los activos digitales entre los reguladores estadounidenses.
Fairshake concentra su ofensiva en Ohio
Los tres principales super PAC —comités que pueden recaudar y gastar sin límite, siempre que no coordinen sus actuaciones con los candidatos— han movilizado aproximadamente 170 millones de dólares, de acuerdo con el recuento de CoinDesk. Reuters, citado por Decrypt, eleva la cifra a unos 176 millones en más de 100 carreras. Las cantidades varían según el periodo analizado y los gastos incluidos.
Fairshake y sus comités afiliados son, con diferencia, el principal actor. El grupo, financiado sobre todo por Coinbase, Andreessen Horowitz (a16z) y Ripple, ha informado de 154 millones de dólares destinados a candidatos y mantiene otros 56 millones reservados para el próximo ciclo, según un portavoz citado por CoinDesk.
En Ohio, Fairshake ha invertido casi 56 millones de dólares contra Brown, más de un tercio de su gasto. El fondo también destinó cerca de 11 millones a respaldar al senador republicano Pete Ricketts en Nebraska.
La campaña contra Brown se suma a los aproximadamente 40 millones de dólares que Fairshake gastó en 2024, cuando el demócrata perdió su escaño frente al republicano Bernie Moreno. Ahora Brown intenta regresar al Senado frente al republicano Jon Husted. Si se agregan los 7,2 millones gastados en Ohio por el Digital Freedom Fund, vinculado principalmente a Tyler y Cameron Winklevoss, la inversión de la industria en esa carrera ronda los 63 millones de dólares.
El tercer grupo relevante, Fellowship Fund, relacionado con Cantor Fitzgerald, destinó 3,8 millones a candidatos republicanos, entre ellos Ken Paxton en Texas, y 600.000 dólares a tres demócratas en ejercicio. En conjunto, los tres super PAC favorecieron más a los republicanos, aunque Fairshake también respaldó a demócratas, sobre todo en elecciones primarias. El grupo de los Winklevoss fue el único que apoyó exclusivamente a candidatos de un partido, según CoinDesk.
Una carrera decisiva para la regulación cripto
Brown presidió el Comité Bancario del Senado y desde esa posición se opuso a varias iniciativas del sector. “Saben que voy a enfrentarlos”, afirmó, según la traducción recogida por Criptoinforme. Las encuestas describen una contienda ajustada, con una ventaja leve para el demócrata dentro del margen de error. El mercado de predicción Kalshi le asignaba un 68% de probabilidad de victoria.
La estrategia de la industria también ha recibido críticas internas. Dennis Porter, del Satoshi Action Fund, la calificó de “error estratégico asombroso” y advirtió de que un cambio de poder podría hacer retroceder al sector durante años.
El Congreso deberá retomar, en su caso, la negociación de la Digital Asset Market Clarity Act, una propuesta que pretende definir las competencias de los reguladores y fijar normas para los exchanges. El proyecto avanzó en negociaciones prolongadas en el Senado, pero no salió adelante este año.
Cualquier ley cripto necesitaría 60 votos en el Senado para superar el filibusterismo. Por eso, incluso con una mayoría republicana, el texto previsiblemente tendría que incorporar apoyos demócratas. Si los demócratas recuperan el Senado, Elizabeth Warren podría presidir el Comité Bancario y Brown aspirar al Comité de Agricultura, que supervisa a la Comisión de Negociación de Futuros de Materias Primas (CFTC), aunque para ello necesitaría una excepción a las reglas de antigüedad. Ninguna de esas posibilidades está decidida.
Los mercados apuntan a un Congreso dividido
Polymarket reflejaba una probabilidad del 72% de que los demócratas controlen las dos cámaras, frente al 22% para un Senado republicano y una Cámara de Representantes demócrata, y el 6% para una victoria republicana en ambas. Kalshi situaba cerca del 70% la posibilidad de una victoria demócrata en las dos cámaras.
Estos porcentajes no son encuestas: proceden del precio de las apuestas de los usuarios y pueden cambiar rápidamente. Además, el interés electoral específico por la tecnología sigue siendo limitado. Una encuesta de Ipsos para DeFi Education Fund, realizada a 1.545 adultos, mostró que solo el 13% considera muy importante que un candidato apoye el crecimiento de blockchain, las criptomonedas y las finanzas descentralizadas.
El resultado tendrá efectos también fuera de Estados Unidos. Las normas para los exchanges y la aplicación de la legislación sobre stablecoins como USDT y USDC pueden afectar a plataformas y emisores con usuarios en Latinoamérica y otros mercados. España y la Unión Europea cuentan con su propio marco, MiCA, pero las decisiones de Washington siguen teniendo peso para los grandes emisores de monedas digitales vinculadas al dólar.










