Corea del Norte ha negado cualquier implicación en el robo de unos 6.300 millones de dólares en criptomonedas sufrido por Binance. Kim Yo-jong, hermana del líder norcoreano Kim Jong-un, calificó las acusaciones del FBI de “retórica absurda” y de “grave provocación política”, en la primera respuesta oficial de Pionyang al ataque.
Pionyang rechaza la acusación del FBI
El FBI atribuyó el pasado sábado el ataque contra Binance, ocurrido el 29 de octubre, a piratas informáticos norcoreanos. Según la agencia estadounidense, el grupo TraderTraitor estaría detrás de la operación. Este colectivo ya había sido vinculado por las autoridades de Estados Unidos con otros robos de gran volumen en el mercado de las criptomonedas.
La respuesta de Kim Yo-jong se difundió el martes a través de la agencia estatal norcoreana KCNA. La dirigente sostuvo que Washington intenta responsabilizar de nuevo a Corea del Norte de delitos informáticos internacionales con los que, según su versión, el país no tiene relación.
También acusó a Estados Unidos de manipular a la opinión pública internacional al presentar a Corea del Norte como responsable de prácticamente todos los grandes ciberataques. Pionyang niega así de forma tajante la atribución estadounidense, mientras que el FBI mantiene sus acusaciones.
El destino de los fondos robados
De acuerdo con el FBI, los atacantes ya han convertido una parte importante de los activos sustraídos en Ethereum (ETH). La agencia señala que, posteriormente, las criptomonedas pueden moverse a través de distintos servicios del sector para dificultar el rastreo y ocultar su procedencia.
El importe calculado convierte el ataque contra Binance en el mayor robo de criptomonedas mencionado en la información. La cifra supera ampliamente la pérdida registrada en otro incidente atribuido por Estados Unidos a piratas informáticos norcoreanos.
En 2025, Bybit sufrió un ataque en el que fueron sustraídos unos 1.500 millones de dólares en criptoactivos. En aquel caso, el FBI también señaló como responsable a un grupo vinculado a Corea del Norte. El robo a Binance, con unos 6.300 millones de dólares afectados, multiplica por más de cuatro aquel importe.
Binance asume las pérdidas y afronta retiradas
La plataforma ha asegurado que cubrirá las pérdidas con sus propios recursos para evitar que el coste recaiga sobre sus clientes. Según Binance, la mayor parte de los fondos afectados ya ha sido repuesta mediante recursos internos.
Además, poco después del ataque, Binance consiguió inmovilizar una parte considerable de las criptomonedas robadas con la ayuda de otras empresas del sector. La recuperación de esos activos no ha impedido, sin embargo, el impacto sobre la confianza en la plataforma.
Desde el robo, los clientes han retirado de Binance criptomonedas por valor de miles de millones de dólares. El caso vuelve a situar el papel atribuido por las autoridades y los expertos en ciberseguridad a Corea del Norte en los ataques contra plataformas de intercambio y otros mercados de negociación, una acusación que el país suele rechazar.











