El Nasdaq 100 ha entrado oficialmente en fase de corrección tras cerrar la última sesión con una caída del 1,4%, hasta los 27.989 puntos. El índice tecnológico se encuentra ahora casi un 11% por debajo del máximo alcanzado el 6 de octubre, después de que el rebote de la jornada anterior se transformara en una nueva oleada de ventas.
En los mercados, una corrección suele definirse como un descenso de al menos el 10% desde los máximos recientes. Esta es la tercera que afronta el Nasdaq 100 en lo que va de año. La presión se concentra especialmente en las compañías vinculadas a la inteligencia artificial (IA), ante la creciente preocupación de los inversores por la rentabilidad de las enormes cantidades que las grandes tecnológicas están destinando a centros de datos, chips e infraestructuras.
El mercado vuelve a castigar a las tecnológicas
La sesión comenzó con un tono muy distinto. Tanto el Nasdaq Composite como el S&P 500 llegaron a avanzar más de un 1%, pero el ánimo cambió antes de las 18:00, hora peninsular española. El sector tecnológico del S&P 500 terminó perdiendo un 2,7%, después del desplome del 4,2% registrado el viernes, su peor sesión desde abril de 2025.
Octubre ya había sido el peor mes para las tecnológicas desde marzo de 2025. Los fabricantes de chips se encuentran entre los valores más castigados. El índice de semiconductores de Filadelfia (SOX) cedió un 3,4% y acumula una caída del 12% en solo tres sesiones.
Las correcciones anteriores tuvieron otros detonantes. En marzo, la guerra con Irán elevó la inquietud por el repunte del petróleo y de la rentabilidad de la deuda pública estadounidense. A finales de julio, las acciones de los fabricantes de chips se vieron afectadas por las informaciones sobre el desarrollo en China de maquinaria avanzada para producir semiconductores. En ambos episodios, las dudas sobre el gasto en IA también contribuyeron a las ventas.
El gasto en IA empieza a pesar sobre la caja
Los últimos resultados trimestrales de los gigantes tecnológicos no fueron débiles en todos los frentes. Sus negocios de servicios en la nube, donde las empresas contratan capacidad de computación para desarrollar aplicaciones de IA, mantienen un crecimiento sólido. El problema es que las inversiones en centros de datos y chips avanzan todavía más deprisa.
La presión ya se refleja en el flujo de caja libre, es decir, el efectivo que queda después de realizar las inversiones. Alphabet registró un flujo de caja libre negativo de 9.100 millones de dólares en el último trimestre, después de haber entrado por primera vez en terreno negativo en el trimestre anterior desde su salida a Bolsa en 2004. Meta Platforms presentó un saldo negativo de 2.100 millones de dólares, frente a los 12.400 millones positivos del mismo trimestre del año anterior.
Amazon acumula el mayor déficit: su flujo de caja libre de los últimos doce meses fue negativo en 42.400 millones de dólares, frente a un saldo positivo de 14.800 millones un año antes. Microsoft mantiene un flujo de caja libre positivo, aunque las grandes tecnológicas recurren cada vez más a la deuda. Junto con Oracle, han captado este año unos 326.000 millones de dólares mediante emisiones de deuda, el triple que el año pasado.
Además, el impacto contable de estas inversiones no se limita al presente. Los centros de datos se amortizan durante varios años, de modo que el gasto actual seguirá afectando a los beneficios futuros. En Alphabet se añade la ralentización de los ingresos publicitarios en las búsquedas, que crecieron un 12%, su ritmo más bajo en cinco trimestres. La evolución podría estar relacionada con el Modo IA, la función de búsqueda con inteligencia artificial de Google.
La corrección no alcanza a todo el mercado
Los inversores exigen ahora pruebas de rentabilidad para justificar cada nuevo desembolso en IA. El fabricante de chips Intel y la compañía de software ServiceNow también sufrieron caídas históricas tras presentar previsiones débiles. Aun así, el castigo se concentró en la tecnología: dentro del S&P 500, 346 valores subieron frente a 156 que bajaron, favorecidos por un fuerte descenso del petróleo.
Pese a la corrección, el Nasdaq 100 todavía acumula una subida del 11% en el año. Desde su máximo, situado en torno a los 31.240 puntos, ha perdido unos 3.250. El mercado tendrá una nueva referencia esta noche, alrededor de las 22:00, hora peninsular española, cuando AMD publique sus resultados, después de que Apple cayera en Bolsa pese a presentar unas cuentas muy sólidas.











