Donald Trump habló el viernes por teléfono con el emir de Catar, Tamim bin Hamad Al Thani, para abordar las vías que podrían reducir las tensiones con Irán y facilitar un eventual acuerdo entre Washington y Teherán. Doha, que ejerce como principal mediador entre ambas partes, considera prioritario contener el riesgo de una nueva escalada militar.
Catar intenta acercar las posiciones de Washington y Teherán
Según la corte catarí, la conversación se centró en los esfuerzos diplomáticos para resolver las diferencias entre Estados Unidos e Irán y alcanzar un acuerdo más amplio. El emir defendió la importancia de mantener abierto el diálogo y destacó la necesidad de proteger tanto la navegación internacional como el suministro energético.
La referencia afecta especialmente al estrecho de Ormuz, un punto estratégico para el transporte mundial de petróleo. Las restricciones a la navegación impuestas por la guerra con Irán han dificultado el tráfico internacional de crudo y han elevado la preocupación por la estabilidad del abastecimiento energético.
Catar lleva tiempo desempeñando un papel central en los contactos entre Washington y Teherán. En las últimas semanas, representantes cataríes han viajado con frecuencia entre Doha y la capital iraní para tratar de acercar las posiciones de ambas partes. Estos esfuerzos comenzaron antes de las elecciones estadounidenses, aunque el nuevo escenario político en Washington parece haber alterado las expectativas sobre la posibilidad de alcanzar un entendimiento.
El resultado electoral modifica las expectativas del mercado
Los demócratas ganaron el martes las elecciones legislativas de mitad de mandato en Estados Unidos y obtuvieron la mayoría tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado. Los inversores interpretaron el resultado como un factor que reduce la probabilidad de una nueva confrontación a gran escala con Irán.
Trump había amenazado en varias ocasiones con lanzar nuevos ataques militares antes de los comicios. Sin embargo, el miércoles afirmó que, por ahora, no tiene previsto hacerlo. Sus palabras contribuyeron a aliviar la presión sobre el mercado petrolero.
Durante esta semana, el precio del crudo cayó por debajo de los 100 dólares por barril por primera vez desde septiembre. La evolución del petróleo refleja las expectativas del mercado sobre una posible desescalada, aunque los contactos diplomáticos todavía no se han traducido en un acuerdo entre Estados Unidos e Irán.
Teherán amplía sus contactos diplomáticos
Washington no es el único actor implicado en las conversaciones. Irán ha intensificado en los últimos días sus contactos con varios países de Oriente Próximo. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, mantuvo el jueves conversaciones telefónicas con sus homólogos de Arabia Saudí y Catar, centradas, según un comunicado difundido en su canal de Telegram, en la recuperación de la estabilidad regional.
Araghchi también habló con representantes de Emiratos Árabes Unidos, Turquía, Kuwait, Chipre y Jordania. En paralelo, Rusia participa en sus propios contactos con Teherán. Mohsen Rezaee, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, se reunió en Moscú con el presidente ruso, Vladímir Putin.
La radiotelevisión estatal iraní IRIB informó de que Rezaee entregó a Putin un mensaje del líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei. No han trascendido detalles sobre el contenido de esa comunicación. Por ahora, la actividad diplomática continúa sin que se haya anunciado un acuerdo que ponga fin al conflicto o resuelva las diferencias entre Irán y Estados Unidos.











