El informe mensual de empleo de Estados Unidos se conocerá hoy a las 14:30, hora peninsular española, y puede marcar la dirección inmediata de las bolsas, el oro y Bitcoin. El mercado espera una recuperación de la creación de puestos de trabajo tras el débil dato de septiembre, mientras los inversores intentan anticipar si la Reserva Federal (Fed) subirá los tipos en diciembre.
Qué espera el mercado del informe de empleo
El informe detallará los empleos creados en octubre, la tasa de paro y la evolución de los salarios. Las previsiones de los economistas apuntan a entre 59.000 y 65.000 nuevos puestos de trabajo, aproximadamente el doble de los 29.000 registrados en septiembre.
Ese nivel de creación de empleo podría ser suficiente para mantener estable el desempleo, en un contexto marcado por una menor inmigración y el envejecimiento de la población. La estimación central sitúa la tasa de paro en el 4,2%, aunque Reuters considera posible que descienda al 4,1%.
Los salarios también concentrarán la atención de los inversores. Se espera un incremento mensual del 0,3%. En términos interanuales, Reuters prevé una moderación del crecimiento hasta el 2,9%, por debajo del 3% por primera vez desde mayo de 2021.
La combinación de empleo, desempleo y salarios será relevante para la Fed porque su mandato incluye tanto favorecer el máximo empleo como preservar la estabilidad de los precios. Según el presidente de la institución, Kevin Warsh, el mercado laboral está bien encaminado. En un discurso pronunciado el mes pasado señaló que la economía crece a mayor ritmo y que el empleo resiste, lo que permite concentrar la atención en la inflación.
La bolsa ya ha reducido la presión sobre la Fed
Los futuros sobre tipos de CME Group asignan ahora una probabilidad del 69,1% a una subida el 9 de diciembre, en la última reunión de política monetaria del año. Antes del desplome de las tecnológicas registrado ayer, esa probabilidad alcanzaba el 83%.
La caída bursátil puede contribuir al mismo objetivo que persigue una subida de tipos: enfriar la economía. Cuando disminuye el valor de las carteras, hogares e inversores pueden contener su gasto. Al mismo tiempo, las empresas afrontan más dificultades para financiarse y tienden a actuar con mayor prudencia en sus inversiones.
Warsh advirtió de un endurecimiento de las condiciones financieras desde septiembre, aunque consideró que todavía no eran restrictivas. La guerra de Irán añade incertidumbre y el presidente de la Fed quiere disponer de más información antes de tomar una nueva decisión. El dato de empleo será una de las referencias principales para ese análisis.
Los tipos se encuentran actualmente entre el 3,75% y el 4%. Por ahora, el mercado no descuenta nuevos movimientos después de diciembre: el intervalo considerado más probable para las reuniones restantes hasta finales de 2027 continúa entre el 4% y el 4,25%, lo que implicaría una subida y, posteriormente, una pausa.
El impacto sobre tecnológicas y Bitcoin
Durante este año, un informe laboral más sólido de lo esperado ha tendido a perjudicar a la bolsa, al elevar las expectativas de tipos más altos. El encarecimiento del dinero presiona las valoraciones de las compañías tecnológicas y también la cotización de Bitcoin (BTC).
Cuatro de los seis últimos informes se desviaron de forma notable de las previsiones. En mayo y agosto se crearon 172.000 y 162.000 empleos, respectivamente. Tras la sorpresa positiva de mayo, el índice tecnológico estadounidense cayó más de un 4% y Bitcoin retrocedió un 4,1%, aunque las ventas de acciones de fabricantes de chips también influyeron. Después del dato de agosto, la criptomoneda volvió a bajar un 2%.
Los datos más débiles han ofrecido alivio a los mercados. En julio se destruyó empleo y Bitcoin subió un 2%, mientras que el Nasdaq avanzó un 1,2% después de conocerse que en septiembre solo se habían creado 29.000 puestos de trabajo.
El Nasdaq perdió ayer un 5,5% por el temor a una mayor regulación de la inteligencia artificial, en un momento en que los demócratas tienen mayoría en el Congreso. Los fabricantes de chips fueron los valores más castigados, aunque hoy recuperan parte del terreno. Los inversores también temen que el ciclo de inversión en IA pierda fuerza y reduzca el flujo de capital hacia centros de datos y chips.
En ese contexto, el resultado que el mercado consideraría más favorable sería una cifra de empleo en línea con las previsiones o ligeramente inferior. Permitiría rebajar la presión para una subida de tipos sin alimentar, al mismo tiempo, el temor a una recesión.










