Air France-KLM ha planteado al Gobierno portugués una fórmula poco habitual para hacerse con una participación en TAP: entregar acciones propias al Estado como parte de la operación. La propuesta permitiría a Portugal conservar cierta capacidad de influencia en el grupo franco-neerlandés después de vender parcialmente su aerolínea nacional.
El conglomerado compite con Lufthansa por adquirir la participación estratégica de TAP. Portugal prevé desprenderse de hasta el 49,9% de la compañía, con un paquete del 44,9% destinado a un inversor estratégico y otro de hasta el 5% reservado para los empleados.
Una oferta con acciones de Air France-KLM
La posibilidad de incluir títulos de Air France-KLM en la transacción ha sido comunicada al Ejecutivo portugués durante las negociaciones, según Bloomberg, que cita a una fuente familiarizada con el proceso. La estructura daría a Portugal una posición dentro del grupo que reúne a Air France y KLM, en lugar de limitar la operación al cobro de la venta de las acciones de TAP.
La oferta de Lufthansa no contempla, de acuerdo con la información disponible, una fórmula similar. El grupo alemán ha señalado que aspira a establecer una cooperación a largo plazo con TAP y con Portugal, aunque no ha querido añadir comentarios sobre las negociaciones.
El grupo franco-neerlandés busca así diferenciarse en un proceso en el que las dos propuestas se encuentran cerca en términos de valoración, según el Gobierno portugués. El Ejecutivo ha abierto una nueva ronda de conversaciones con ambos candidatos para intentar mejorar las condiciones antes de tomar una decisión, prevista para las próximas semanas.
Portugal busca mantener peso en TAP
La posible entrega de acciones no es el único punto con el que Air France-KLM trata de aproximarse a las exigencias de Portugal. El grupo quiere conservar la marca TAP, mantener Lisboa como un aeropuerto relevante dentro de su red y considera que existe margen para ampliar sus actividades en el país.
La posición del Estado portugués en la futura estructura de la compañía es uno de los elementos centrales de la operación. Aunque la venta sería parcial, la participación estratégica permitiría al comprador ganar peso en TAP, mientras que Lisboa intenta preservar intereses vinculados a la aerolínea y a su conexión internacional.
Air France-KLM, no obstante, también ha dejado claro que no está dispuesto a asumir la operación a cualquier precio. Cualquier acuerdo deberá resultar financieramente atractivo y ajustarse al perfil de riesgo del grupo.
El atractivo internacional de TAP
TAP interesa a los dos grandes grupos europeos por la red que articula desde Portugal. La aerolínea conecta Europa con Brasil, otros mercados de América Latina y África, una cobertura especialmente relevante para compañías que buscan ampliar sus enlaces internacionales.
Su posición en Brasil constituye uno de los principales activos estratégicos de TAP. Para Air France-KLM y Lufthansa, el acceso a esa red puede reforzar sus operaciones entre Europa y los mercados atlánticos, además de ampliar el alcance de sus respectivas plataformas.
Air France-KLM también espera hacerse con el control de la escandinava SAS antes de que termine este año, según la información recogida en las negociaciones. La eventual incorporación de TAP se enmarcaría, por tanto, en una estrategia de expansión del grupo, aunque la decisión final depende ahora de la ronda de conversaciones que Portugal mantiene con los dos candidatos.










