Bitcoin llegó a la víspera de la reunión de la Reserva Federal con una caída que llevó al precio por debajo de los 75.000 dólares durante la sesión del 15 de septiembre. La criptomoneda encara ahora una prueba técnica en torno a los 70.000 dólares, nivel próximo a su media móvil de 200 días, mientras el mercado espera las señales de Kevin Warsh y las nuevas previsiones de tipos del banco central estadounidense.
El rechazo del Senado agravó una corrección ya en marcha
La presión vendedora comenzó antes de la votación del Senado sobre la ley CLARITY. La Cámara no logró activar el procedimiento para avanzar con el proyecto, al imponerse el rechazo por 50 votos frente a 49. La iniciativa necesitaba 60 apoyos para superar ese trámite.
Bitcoin ya había caído por debajo de los 77.000 dólares cuando las probabilidades de aprobación se deterioraron. Según Polymarket, pasaron del 31% al 19% antes de la votación, por lo que el resultado se produjo después de que el mercado hubiera empezado a descontar un desenlace adverso.
El retroceso coincidió con un entorno macroeconómico menos favorable para los activos de riesgo. La rentabilidad del bono del Tesoro estadounidense a 10 años alcanzó el 5,041%, su nivel más alto desde 2007, mientras el Brent superó los 105 dólares por barril. El repunte del petróleo añade presión sobre la inflación y complica las expectativas sobre la evolución de los tipos.
El impacto fue especialmente visible entre las compañías estadounidenses más expuestas a la regulación del sector. Coinbase perdió aproximadamente un 10% y Circle retrocedió más de un 11%, descensos superiores al de Bitcoin.
Los 70.000 dólares concentran la atención técnica
La caída dejó atrás la zona de soporte situada entre 76.300 y 76.600 dólares. A partir de ahora, el nivel que concentra las miradas es la media móvil de 200 días, situada en torno a los 70.000 dólares según CryptoQuant.
Tomando como referencia los 75.900 dólares, una caída hasta ese umbral supondría un descenso adicional aproximado del 7,8%. Un movimiento hacia los 72.000 dólares ampliaría la corrección cerca de un 5,1%, pero mantendría al bitcoin por encima de esa referencia de largo plazo.
La zona inferior más relevante se encuentra entre 62.000 y 65.000 dólares. CryptoQuant calcula que los tenedores de largo plazo acumularon aproximadamente 476.000 bitcoins en ese intervalo durante este año. Alcanzar los 65.000 dólares desde los 75.900 implicaría una caída cercana al 14,4%; llegar a 62.000 supondría un retroceso de alrededor del 18,3%.
La decisión de la Fed puede definir el siguiente tramo
Una encuesta de Reuters recoge que el 85% de los economistas espera una subida de 25 puntos básicos, hasta un rango del 3,75%-4%. Con esa decisión ya ampliamente contemplada, el foco se trasladará al mensaje de Warsh sobre la trayectoria posterior al 16 de septiembre y al nuevo Resumen de Proyecciones Económicas.
Un tono contenido, sin una sorpresa claramente más restrictiva, podría permitir que Bitcoin se estabilizara entre aproximadamente 72.000 y 76.000 dólares. La recuperación de los 76.000 volvería a poner en el radar la franja de 77.100 a 80.200 dólares. CryptoQuant señala que los tenedores de largo plazo llegaron a vender hasta 539.000 bitcoins en esa zona durante un periodo de 30 días este año, lo que podría convertirla en un área de oferta relevante para cualquier rebote.
El escenario más negativo aparecería si la Fed y Warsh apuntaran a una senda de tipos más elevada de la que descuentan actualmente los mercados. Algunos economistas ya esperan al menos otra subida después de septiembre, y Morgan Stanley prevé un movimiento adicional de 25 puntos básicos en diciembre.
Una orientación más agresiva reforzaría la presión de las rentabilidades del Tesoro y del petróleo sobre Bitcoin. La pérdida sostenida de los 70.000 dólares situaría la media móvil de 200 días por encima del precio y abriría el camino hacia los 62.000-65.000 dólares. En ese caso, el rebote iniciado en agosto afrontaría una prueba mucho más exigente.










