ASML invertirá otros 400 millones de euros en Mistral dentro de una nueva ronda de financiación de 3.000 millones para la compañía francesa de inteligencia artificial. La operación eleva la valoración de Mistral por encima de los 21.000 millones de euros y mantiene al fabricante neerlandés de equipos para producir chips como uno de sus accionistas relevantes.
Samsung Electronics lidera la ronda, en la que también participan inversores europeos y estadounidenses como BlackRock, Nvidia y Salesforce Ventures. Según Mistral, es la mayor operación de financiación mediante capital cerrada hasta ahora por una empresa tecnológica europea.
ASML refuerza su posición en Mistral
La inversión no es la primera apuesta de ASML por la startup francesa. En la ronda anterior, la compañía neerlandesa aportó 1.300 millones de euros y obtuvo una participación de alrededor del 11%. Tras la nueva operación, su posición se sitúa en torno al 10%.
Más allá de la participación accionarial, ASML y Mistral mantienen una relación industrial. El fabricante de máquinas para chips quiere aplicar los modelos de inteligencia artificial de la empresa francesa, entre otros ámbitos, a sus actividades de investigación y desarrollo. La tecnología podría contribuir a seguir mejorando la calidad y la productividad de unos equipos cuya complejidad es crítica para la fabricación de semiconductores.
La entrada de capital permitirá a Mistral aumentar su capacidad de cálculo, ampliar sus trabajos de investigación y acelerar su expansión internacional. La empresa opera actualmente en veinte países y asegura prestar apoyo a más de 125 grandes compañías internacionales en aplicaciones relevantes de inteligencia artificial. Entre sus clientes figuran ASML, Airbus y HSBC.
Una apuesta europea por la “IA soberana”
La operación se produce mientras Europa busca reducir su dependencia tecnológica de Estados Unidos y China. Mistral pretende ocupar un lugar destacado en ese esfuerzo, primero como desarrolladora de modelos de inteligencia artificial y, cada vez más, como operadora de infraestructura digital.
La compañía está construyendo sus propios centros de datos en Francia y Suecia. Su objetivo es que los datos sensibles de clientes europeos puedan permanecer dentro del continente. Mistral define este planteamiento como “IA soberana”: una arquitectura en la que empresas y administraciones conserven un mayor control sobre sus datos, sus modelos y la infraestructura que utilizan.
La estrategia ofrece una alternativa europea a las grandes compañías estadounidenses del sector, especialmente para organizaciones que no quieren que su información corporativa dependa de infraestructuras situadas fuera de Europa. La nueva financiación dará a Mistral más recursos para desarrollar esa propuesta y competir a mayor escala.
La dependencia de la tecnología estadounidense continúa
El avance de Mistral no implica, por ahora, una autonomía completa respecto a Estados Unidos. Para disponer de la capacidad de cálculo necesaria para entrenar y utilizar sus modelos, la empresa utiliza, entre otros componentes, chips de Nvidia. También mantiene una colaboración con Microsoft, que ofrece entornos de nube protegidos y servicios capaces de alojar datos en centros de datos europeos.
La dimensión política de esta apuesta quedó reflejada durante la visita del presidente francés, Emmanuel Macron, a Eindhoven. Junto con el primer ministro neerlandés, Rob Jetten, visitó ASML, en un encuentro en el que empresas francesas y neerlandesas analizaron nuevas vías de cooperación tecnológica. ASML y Mistral participaron en esas conversaciones.
Con una valoración superior a 21.000 millones de euros y 3.000 millones de nuevo capital, Mistral amplía sus recursos para competir con los principales grupos estadounidenses de inteligencia artificial, aunque su desarrollo todavía se apoya parcialmente en tecnología y servicios procedentes de ese mismo ecosistema.










