Bitcoin (BTC) volvió a cerrar a la baja pese a que Donald Trump anunció que Estados Unidos no atacaría Irán. La decisión apenas tuvo un efecto positivo sobre la criptomoneda: tras un repunte inicial, su precio retrocedió entre la tarde y la madrugada. El petróleo, en cambio, cayó casi un 2%, mientras Wall Street registró avances ligeros.
La reacción de los mercados se produjo después de que Trump descartara, a última hora de la tarde, una nueva ofensiva contra Irán. El sábado se había conocido que las fuerzas estadounidenses se preparaban para posibles ataques. No obstante, funcionarios estadounidenses citados en la información apuntaron que la cuestión podría no ser tanto si habrá una ofensiva, sino cuándo se produciría.
Bitcoin no consigue recuperar el impulso
El movimiento de la criptomoneda contrasta con la respuesta del crudo, más sensible a la evolución inmediata de las tensiones geopolíticas. Bitcoin llegó a rebotar tras el anuncio presidencial, pero el avance no se sostuvo y terminó ampliando su racha negativa.
Con el último cierre, Bitcoin encadenó su tercera semana consecutiva de descensos. La fuente señala que una secuencia así no se veía desde mayo-junio y que tampoco es habitual durante fases alcistas del mercado. La debilidad ha reavivado las dudas sobre si el repunte anterior supuso realmente el comienzo de una nueva tendencia al alza.
El activo continúa por debajo del máximo alcanzado en mayo, aunque previamente había marcado un nuevo máximo por primera vez desde octubre. Ese movimiento se considera una señal relevante de posible cambio de tendencia, al indicar que los compradores habían logrado imponerse a los vendedores. La corrección actual, sin embargo, vuelve a poner a prueba esa lectura.
Los analistas discrepan sobre el próximo movimiento
Benjamin Cowen contempla una continuación de las dificultades durante el trimestre y sitúa entre 73.000 y 77.000 dólares la banda de soporte del mercado alcista que Bitcoin podría alcanzar. En su análisis, el segundo cierre semanal por debajo del máximo de mayo aumenta la probabilidad de una caída hacia esa zona.
Cowen vincula además la debilidad con el comportamiento que, según su interpretación, suele mostrar el mercado en los años de elecciones legislativas de mitad de mandato en Estados Unidos. Desde esta perspectiva, la incógnita principal no sería si Bitcoin puede formar un nuevo mínimo creciente, sino cuándo lo hará y en qué nivel.
La lectura de Sykodelic es más constructiva. Este analista identifica una bandera alcista en el gráfico diario y considera que la criptomoneda conserva margen para reanudar las subidas antes de afrontar una corrección relevante. A su juicio, el movimiento reciente encaja con una fase de consolidación dentro de una estructura todavía alcista.
La presión vendedora pierde fuerza, pero la incertidumbre continúa
Otros indicadores técnicos mencionados en la información apuntan a un posible agotamiento gradual de la presión vendedora. Roman señala la formación de nuevas divergencias alcistas en los marcos semanales y diarios, aunque reconoce que Bitcoin cerró por debajo de un nivel de soporte.
Este analista interpreta la caída como una reacción de corto plazo relacionada con las elecciones de mitad de mandato y no observa, por ahora, señales especialmente preocupantes. También espera que el mercado pueda retomar la trayectoria ascendente después de esos comicios.
Por el momento, Bitcoin sigue sin confirmar una recuperación. La cancelación del ataque anunciado por Trump alivió al petróleo y favoreció ligeramente a las bolsas, pero no bastó para cambiar la dirección de la criptomoneda. El mercado afronta así las próximas sesiones con dos lecturas enfrentadas: una posible corrección hacia la banda de soporte del mercado alcista y la expectativa de que la estructura técnica permita una nueva subida.









