Bitcoin ha frenado el rally que lo llevó desde unos 64.000 dólares hasta superar los 80.000 en poco más de una semana. El precio se ha replegado después hasta situarse en torno a los 77.600 dólares, en un movimiento que combina la recogida de beneficios tras una subida cercana al 25% y el aumento de la incertidumbre sobre los tipos de interés en Estados Unidos.
Bitcoin pierde impulso después de superar los 80.000 dólares
La escalada comenzó el 19 de agosto, cuando Bitcoin cotizaba alrededor de los 64.000 dólares. El avance ganó velocidad en los días siguientes: primero superó los 70.000 y los 75.000 dólares, y posteriormente rebasó la barrera de los 80.000. Desde el nivel de partida, la subida acumulada rondaba el 25%.
El movimiento dejó al mercado expuesto a una corrección. Los inversores que habían comprado a precios más bajos podían optar por asegurar parte de las ganancias, mientras que los nuevos compradores tenían menos incentivos para entrar después de una subida tan rápida. La presión vendedora ya se había hecho visible el jueves, cuando Bitcoin no consiguió consolidarse por encima de los 80.000 dólares.
Por eso, el retroceso no comenzó con el discurso pronunciado al día siguiente en Jackson Hole. La intervención de Kevin Warsh, presidente de la Reserva Federal, añadió presión a una caída que ya estaba en marcha.
El mensaje de la Fed eleva la posibilidad de una subida de tipos
Warsh advirtió de que la inflación estadounidense todavía no ha descendido lo suficiente y sostuvo que el banco central debe comprobar que la inflación subyacente avanza de forma clara y suficientemente rápida hacia el objetivo del 2%. Si esa evolución no se produce, afirmó, la Reserva Federal aún tendrá trabajo por hacer.
El presidente de la Fed también consideró que las condiciones financieras actuales no son restrictivas. El mercado interpretó ese mensaje como una señal de que la institución mantiene abierta la posibilidad de elevar los tipos en septiembre, en lugar de dar por terminada la fase de endurecimiento monetario.
Antes del discurso, la probabilidad estimada de una subida en la reunión del 15 y 16 de septiembre se situaba alrededor del 35%. Después de la intervención, superó el 50%. Unos tipos más altos suelen reducir el atractivo de los activos de riesgo, entre ellos las criptomonedas, al hacer más interesantes alternativas como los bonos del Tesoro estadounidense y encarecer el coste del dinero.
La inflación del 11 de septiembre marcará el siguiente movimiento
Con Bitcoin en torno a los 77.600 dólares, la corrección representa solo una parte de la subida acumulada desde el 19 de agosto. La cuestión para el mercado es si el descenso quedará limitado a una pausa después del rally o si la presión vendedora seguirá aumentando.
Los próximos datos de inflación de Estados Unidos, previstos para el 11 de septiembre, pueden influir en las expectativas sobre la Fed. Una inflación inferior a la prevista podría reducir de nuevo la probabilidad de una subida de tipos y favorecer a Bitcoin y al resto del mercado cripto. En cambio, una inflación persistentemente elevada reforzaría los argumentos para actuar en septiembre.
Tras el discurso de Warsh, analistas de Barclays y Société Générale contemplan margen para una subida de 0,25 puntos porcentuales en septiembre, posiblemente seguida de un segundo movimiento en diciembre. Por ahora, el mercado parece estar tomando aire después de un avance excepcionalmente intenso, con la advertencia de Jackson Hole coincidiendo con el inicio de la recogida de beneficios.










