Las expectativas de rentabilidad tienen más peso que la edad o los ingresos a la hora de explicar quién posee criptomonedas, según un documento de trabajo del Federal Reserve Bank of Cleveland. El estudio concluye que los compradores de criptoactivos se comportan de forma distinta a los inversores en acciones y bonos, para quienes las características sociodemográficas tienen una mayor influencia.
Los inversores en cripto esperan más rentabilidad
Los investigadores encuestaron en cada ronda a hasta 25.000 hogares estadounidenses. Quienes invertían en criptomonedas esperaban obtener una rentabilidad del 22% durante los 12 meses siguientes. Entre el resto de los participantes, la previsión se situaba en el 7%.
La diferencia también aparece en la relación entre expectativas y tenencia. Cada punto porcentual adicional de rentabilidad esperada se asociaba con un aumento de 0,8 puntos porcentuales en la probabilidad de poseer criptoactivos. Para los autores, esta variable explica mejor la participación en el mercado de criptomonedas que factores como la edad o los ingresos.
El patrón se invierte en el caso de las acciones y los bonos. En esos mercados, la edad y los ingresos pesan más que las expectativas de rentabilidad a la hora de explicar la inversión. El estudio, no obstante, es un documento de trabajo y todavía no ha pasado por una revisión académica previa.
La información sobre Bitcoin modifica la intención de compra
En 2025, los participantes recibieron de forma aleatoria información sobre la evolución de Bitcoin (BTC), las acciones, GameStop o la inflación. Los hogares que conocieron la rentabilidad de Bitcoin durante los 12 meses anteriores declararon una mayor intención de elevar el peso de las criptomonedas en sus carteras.
La ponderación deseada aumentó aproximadamente dos puntos porcentuales frente al 4,3% registrado por el grupo de control. Las compras efectivas también crecieron, en este caso en 2,5 puntos porcentuales. El efecto se concentró principalmente entre las personas que afirmaban saber poco sobre criptomonedas.
Los autores —Michael Weber, Bernardo Candia, Olivier Coibion y Yuriy Gorodnichenko— describen este mecanismo como un efecto de retroalimentación. En su interpretación, las rentabilidades positivas atraen a nuevos participantes y esa entrada puede impulsar todavía más el precio. Las personas que ya consideraban que las criptomonedas eran una mala inversión no modificaron su opinión tras recibir la información.
Un efecto sobre el gasto, pero no sobre el consumo diario
El estudio también analiza cómo se utilizan las ganancias obtenidas en criptomonedas. Una duplicación de la cotización de Bitcoin hizo que los hogares con todo su patrimonio invertido en criptoactivos fueran 1,4 puntos porcentuales más propensos a realizar una compra importante, como un coche o una lavadora.
Los investigadores no observaron el mismo efecto en el gasto diario. Su interpretación es que las ganancias en criptomonedas se perciben más como dinero procedente de apuestas o como un premio de lotería que como patrimonio permanente.
El trabajo deja además una previsión poco favorable sobre la volatilidad. La falta de información y de creencias compartidas entre los inversores, sostienen sus autores, sugiere que las fuertes variaciones de precio seguirán siendo una de las características más determinantes de las criptomonedas en el futuro previsible.










