Los demócratas del Senado de Estados Unidos han enviado a los republicanos una contrapropuesta sobre la CLARITY Act, apenas un día antes de la votación procedimental que decidirá si el proyecto puede avanzar. La iniciativa necesita 60 votos este martes para superar ese trámite, por lo que la falta de respaldo demócrata podría bloquearla en una fase todavía temprana.
El documento fue remitido a los republicanos el lunes por la noche, según una fuente implicada en las negociaciones citada por CoinDesk. Su contenido no se ha hecho público. Sí se conocen, en cambio, algunas de las áreas que concentran las objeciones demócratas y que podrían haber quedado reflejadas en la propuesta.
El conflicto sobre los intereses de los altos cargos
Una parte relevante del desacuerdo gira en torno a las reglas revisadas sobre conflictos de intereses de los altos cargos del Gobierno estadounidense. Varios senadores demócratas consideran que la última versión de la ley podría seguir restringiendo la capacidad de los fiscales generales estatales para emprender acciones legales directas contra el presidente.
También cuestionan el papel previsto para la Oficina de Ética Gubernamental. De acuerdo con el texto actual, este organismo podría autorizar a determinados altos cargos públicos a mantener intereses empresariales vinculados a criptoactivos. Las normas sobre conflictos de intereses fueron uno de los asuntos tratados por los negociadores demócratas en una reunión celebrada el lunes por la tarde, según fuentes del sector. Es posible que esas demandas formen parte de la contrapropuesta enviada a los republicanos, aunque no se ha confirmado el contenido completo del documento.
La negociación llega con poco margen de tiempo. La votación procedimental está prevista para el martes por la tarde y el umbral de 60 votos convierte el apoyo demócrata en un factor decisivo para el futuro inmediato del proyecto.
Los republicanos dan por cerrado el texto
Entre los republicanos, la disposición a introducir cambios parece limitada. La senadora Cynthia Lummis, una de las principales negociadoras de la ley, afirmó el lunes que los demócratas continúan reclamando nuevas concesiones y sostuvo que la CLARITY Act ya está preparada para ser votada.
La Casa Blanca comparte, en términos generales, esa posición. Patrick Witt, asesor de la Casa Blanca en materia de criptomonedas, declaró durante un acto en Washington que, si se modificara algo más a estas alturas, serían prácticamente “signos de puntuación”. No obstante, también subrayó que la decisión final corresponde a los senadores y que serán ellos quienes determinen si se incorporan cambios antes de la votación.
Incluso si el Senado aprueba el siguiente paso procedimental, la ley no quedaría aprobada. El texto tendría que superar varias votaciones adicionales antes de poder llegar a la Cámara de Representantes.
Más sectores presionan para modificar la ley
La oposición a determinados apartados de la CLARITY Act no se limita a los demócratas. Un grupo de fiscales generales de varios estados ha advertido de que la norma podría reducir su capacidad para actuar contra el fraude en línea. Los grandes bancos estadounidenses, por su parte, reclaman reglas más estrictas para las recompensas similares a intereses asociadas a las stablecoins.
La Indian Gaming Association también ha pedido cambios. Su rechazo se centra en las disposiciones que ampliarían el margen de actuación de la Commodity Futures Trading Commission en relación con los mercados de predicción sobre apuestas deportivas.
El sector cripto mantiene una posición distinta. Summer Mersinger, directora de la Blockchain Association, sostiene que la industria ya ha aceptado concesiones importantes para reunir el respaldo político necesario. La contrapropuesta demócrata mantiene, sin embargo, la incertidumbre a pocas horas de la votación: todavía no está claro si los republicanos aceptarán modificaciones de fondo ni si el proyecto conseguirá los 60 votos que necesita para continuar su tramitación.










