Estados Unidos ha sancionado a la plataforma iraní de criptomonedas BitBank y a la empresa que desarrolló su software por su presunto papel en transferencias de bitcoin vinculadas al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC). El Departamento del Tesoro sostiene que la bolsa fue utilizada para mover cientos de millones de dólares en bitcoin hacia esa organización entre junio y julio.
La medida, anunciada el 17 de septiembre por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), también afecta a tres personas relacionadas con la red empresarial del financiero iraní Babak Zanjani. Según el Tesoro, Zanjani utilizó BitBank durante ese periodo para facilitar las transferencias. La autoridad estadounidense presenta al grupo como parte de la infraestructura digital empleada por Irán para sortear sanciones.
La red empresarial detrás de BitBank
Las sanciones no se limitan a la plataforma. OFAC ha designado igualmente a Pishtaz Simorgh Electronic Trade Company, desarrolladora del software de BitBank. La compañía es filial de Dot One Value Creation Group, una estructura que el Tesoro sancionó en julio dentro de otra actuación contra la red comercial de Zanjani.
La Administración estadounidense afirma que Dot One forma parte de una cartera de empresas con presencia en servicios financieros, activos digitales, transporte e infraestructuras. Según su acusación, Zanjani habría utilizado ese entramado para ocultar la propiedad de activos y canalizar fondos.
Entre las personas sancionadas figura Mohammad Mahdi Zaker Hossein, consejero delegado de Pishtaz Simorgh y directivo de Dot One, por actuar en nombre de la empresa de software. También ha sido designado Seyed Adel Heidari, vicepresidente del consejo de Dot One, por actuar para esa compañía. El tercer individuo es Hossein Ali Zaker Hossein, a quien el Tesoro acusa de trabajar para Zanjani y de participar en operaciones relacionadas con exportaciones de petróleo iraní y transacciones con criptoactivos.
La autoridad estadounidense sostiene además que Hossein Ali Zaker Hossein intermedió en transferencias de criptomonedas que terminaron llegando al IRGC. Todas estas acusaciones forman parte de la justificación de las sanciones y no equivalen, por sí mismas, a una resolución judicial sobre los hechos.
El Tesoro amplía la presión sobre las plataformas iraníes
La ofensiva también alcanza a Hormuz Safe Marine Services Authority, una entidad sancionada previamente por su presunta participación en un mecanismo de pagos marítimos en el estrecho de Ormuz. El Tesoro afirma que esta organización utilizó BitBank desde junio para transferir ingresos al Gobierno iraní.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, aseguró que la actuación demuestra que la financiación basada en criptomonedas “no está fuera del alcance de OFAC”. También advirtió de que las partes que apoyen al Gobierno iraní pueden convertirse en objetivos de futuras sanciones.
La decisión se integra en Operation Economic Outcast, una campaña iniciada el 24 de agosto para cortar a Irán el acceso a canales financieros utilizados, según Washington, para mover ingresos del petróleo, eludir sanciones y financiar al IRGC. El programa amplió asimismo la exposición a sanciones secundarias de las empresas extranjeras que sigan haciendo negocios con entidades iraníes designadas.
El análisis de las transacciones va más allá de las direcciones
BitBank se suma a otras plataformas iraníes afectadas por las medidas estadounidenses. En junio, OFAC sancionó Nobitex, Wallex, Bitpin y Ramzinex dentro de la campaña Economic Fury. En agosto, la lista se amplió con Shelbit y Aban Tether.
La firma de análisis de cadenas de bloques TRM Labs explicó que la nueva actuación prolonga una investigación iniciada alrededor de los exchanges Zedcex y Zedxion, sancionados junto a Zanjani en enero. La empresa identificó inicialmente unos 1.000 millones de dólares en actividad vinculada al IRGC y después amplió el análisis a las compañías, sistemas de pagos e infraestructuras digitales relacionadas.
Ese trabajo conectó a Dot One con ZedPay, varias compañías de transporte y otras empresas señaladas posteriormente por el Tesoro. TRM Labs sitúa también dentro del mismo ecosistema a BitBank, Pishtaz Simorgh, la red social MyDot, el activo digital DOTO y Dot One Smart Chain.
El caso refleja un cambio de enfoque de las autoridades estadounidenses: el rastreo ya no se centra únicamente en las direcciones de criptomonedas, sino también en la propiedad corporativa, el desarrollo de software, las relaciones de pago y el control ejecutivo que vinculan a entidades aparentemente separadas.










