El Banco Central Europeo ha elevado los tipos de interés en un cuarto de punto ante el repunte de la inflación energética provocado por la guerra en Irán. Con esta decisión, la tasa de depósito se sitúa en el 2,5%.
La energía vuelve a presionar los precios
El BCE justifica el movimiento por el choque energético derivado del conflicto, que está encareciendo la energía y trasladando presión al conjunto de los precios en la eurozona. El repunte de la inflación ha llevado a la institución a endurecer de nuevo su política monetaria.
La subida supone el segundo incremento de los tipos en un periodo de tres meses. El banco central vuelve así a utilizar el coste del dinero como respuesta al deterioro de las perspectivas de inflación, después de que el aumento de la energía reavivara las tensiones sobre los precios.
La tasa de depósito alcanza el 2,5%
El incremento de un cuarto de punto sitúa en el 2,5% la tasa que el BCE aplica a los depósitos de las entidades financieras. Esta referencia es una de las principales herramientas de la política monetaria del organismo y condiciona las condiciones de financiación en la economía de la eurozona.
La decisión refleja el impacto económico que el conflicto en Irán está teniendo sobre los mercados energéticos y sobre la inflación de la zona euro. El BCE afronta así un nuevo episodio de presión sobre los precios, con una segunda subida de tipos en apenas tres meses.












