La presión vendedora sobre la tecnología se extendió de Wall Street a Asia. El Nasdaq perdió un 1,9% el miércoles, su mayor descenso desde julio, mientras que el S&P 500 retrocedió un 1,1%. En la sesión asiática del jueves, el Kospi surcoreano llegó a caer casi un 8% y el Nikkei japonés cedió más de un 4%.
Los semiconductores concentran las ventas
El castigo fue especialmente intenso entre las compañías vinculadas a los semiconductores, uno de los sectores más sensibles al encarecimiento de la financiación y a las expectativas sobre la inversión tecnológica. SK Hynix perdió más de un 10% y rompió un soporte considerado clave, según los datos recogidos en la fuente. Samsung Electronics cayó alrededor de un 7%, mientras que SoftBank se dejó casi un 8%.
Advantest y Tokyo Electron también registraron descensos pronunciados. La evolución de estas empresas está estrechamente ligada al ciclo de fabricación de chips y al despliegue de nuevas infraestructuras tecnológicas, incluida la capacidad necesaria para desarrollar servicios de inteligencia artificial.
El deterioro del mercado responde, según la fuente, a dos preocupaciones principales. La primera es la persistencia de una inflación elevada en Estados Unidos, que podría llevar a los inversores a anticipar una política monetaria más restrictiva. La segunda tiene que ver con la financiación de las enormes inversiones previstas en inteligencia artificial si el coste del capital continúa siendo alto.
El IPC estadounidense eleva la presión sobre la Reserva Federal
El índice de precios de consumo de septiembre en Estados Unidos superó las previsiones. El dato reforzó las expectativas de que la Reserva Federal pueda verse obligada a actuar con mayor contundencia y aumentó la tensión en los mercados de deuda y divisas.
Los precios de la energía desempeñan un papel relevante en este escenario. Las tensiones relacionadas con Irán y el estrecho de Ormuz siguen afectando a las perspectivas del petróleo y del gasóleo, lo que complica una moderación sostenida de la inflación. La fuente señala que durante la jornada también se conocerán datos de precios de producción, ventas minoristas y solicitudes de prestaciones por desempleo. Estas referencias pueden provocar nuevos movimientos en el mercado de bonos, especialmente si alteran las expectativas sobre los próximos pasos de la Fed.
Petróleo más barato, pero con el riesgo geopolítico abierto
El Brent bajó el jueves por la mañana hasta situarse en torno a los 104 dólares por barril. La moderación del precio no ha eliminado, sin embargo, el riesgo asociado al conflicto en la zona. Según la información disponible, un buque de Singapur fue hundido en el estrecho de Ormuz e Irán volvió a amenazar a los buques de guerra estadounidenses.
La Agencia Internacional de la Energía también advierte de que las dificultades en el mercado del gasóleo podrían prolongarse hasta bien entrado 2027. Esa perspectiva mantiene abierta la posibilidad de nuevas presiones sobre los precios energéticos.
El mercado afronta así una combinación incómoda: los beneficios empresariales mantienen su fortaleza, pero la inflación, el petróleo y las rentabilidades de los bonos elevan el coste de financiar el crecimiento futuro. En ese entorno, las compañías cuya valoración depende en mayor medida de resultados esperados a largo plazo tienden a ser más vulnerables. Esa sensibilidad ayuda a explicar el retroceso de los grandes índices tecnológicos y el fuerte impacto sobre los valores de semiconductores.










