El sector de los semiconductores encadena su sexta sesión de caídas mientras los inversores esperan el dato de inflación de Estados Unidos, previsto para las 14:30. Los futuros de los principales índices de Wall Street avanzan ligeramente, pero el mercado mantiene la cautela ante una cifra que puede influir en las expectativas sobre los tipos de interés.
Las valoraciones vuelven a estar en el centro del debate
El ETF de semiconductores de VanEck volvió a retroceder el martes y amplió una racha bajista que alcanza ya seis sesiones consecutivas. El movimiento refleja la preocupación de los inversores por las elevadas valoraciones del sector, el volumen de inversiones necesario para desarrollar la infraestructura de inteligencia artificial y el aumento de la competencia procedente de China.
La corrección se produce pese a que los beneficios esperados continúan mostrando una fortaleza notable. Según FactSet, los fabricantes de semiconductores y de equipos para su producción podrían incrementar sus ganancias alrededor de un 130% durante este trimestre.
Por tanto, la demanda no aparece como el principal problema para la industria. El debate se centra en otra cuestión: cuánto del crecimiento previsto para los próximos ejercicios está ya reflejado en las cotizaciones. En un segmento con fuertes expectativas ligadas a la inteligencia artificial, cualquier duda sobre el ritmo de expansión o sobre el retorno de las inversiones puede aumentar la presión vendedora.
El IPC puede mover bonos y acciones de crecimiento
La atención se desplaza ahora al índice de precios al consumo de septiembre en Estados Unidos. Los economistas consultados esperan que la inflación interanual suba del 3,4% al 3,6%. La publicación llega después de que la Reserva Federal elevara de nuevo los tipos de interés en septiembre y en un momento en el que el mercado considera muy probable otra subida antes de que termine el año.
Un repunte de los precios por encima de lo previsto podría elevar la rentabilidad de los bonos y añadir presión sobre las acciones de crecimiento, entre ellas las compañías tecnológicas y de semiconductores. Ese escenario también podría afectar a Bitcoin (BTC) y al oro, según la sensibilidad que suelen mostrar estos activos a las expectativas sobre los tipos y las condiciones financieras.
Los futuros del S&P 500, el Nasdaq 100 y el Dow Jones registran avances leves antes de la apertura. El tono es, por tanto, moderadamente positivo, aunque condicionado por el dato de inflación y por la reacción posterior del mercado de deuda.
El petróleo añade tensión al escenario macroeconómico
El precio de la energía introduce un factor adicional de presión. El Brent subió el miércoles hasta situarse en torno a 106,33 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) cotizaba cerca de 94,73 dólares. Las tensiones entre Arabia Saudí y los hutíes respaldados por Irán han reavivado el temor a posibles problemas de suministro.
El gestor de fondos de inversión libre Paul Tudor Jones considera que el petróleo podría encarecerse entre 20 y 25 dólares más. De materializarse esa previsión, el aumento añadiría presión a la inflación y complicaría todavía más el escenario para los activos sensibles a los tipos de interés.
La jornada incluye además la publicación de resultados de varias compañías relevantes. ASML ya ha comunicado un trimestre récord y ha superado las previsiones, mientras que Bank of America y Morgan Stanley presentan sus cuentas más tarde. La fortaleza de los beneficios empresariales puede servir de apoyo a la bolsa, aunque el comportamiento de los bonos, la inflación y el petróleo seguirán marcando el tono de la sesión.










